Mostrando entradas con la etiqueta Iglesia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Iglesia. Mostrar todas las entradas

lunes, 16 de septiembre de 2013

ESTAMOS DE VUELTA

Mañana sale a la venta el nuevo libro de Jesús García. Su título es "ESTAMOS DE VUELTA" y en la portada aparece un peregrino con una camiseta en la que leemos "MEDJUGORJE II". Esta portada resume bastante bien lo que contiene el libro. Aunque realmente no es una segunda parte de "MEDJUGORJE", sí que es la consecuencia de aquel libro a unos años vista.

En este caso, el hilo conductor vuelve a ser una peregrinación a aquella "aldea entre montañas" de Bosnia-Herzegovina, pero con la peculiaridad de que la peregrinación es en autobús, uno de esos autobuses que cada año forman parte del conocido MEDJUJOVEN del que tanto os he hablado.
Entre los ocupantes de este autobús de papel, el autor ha seleccionado a nueve para que nos cuenten su testimonio durante el viaje.
Todos ellos tienen un punto en común, ya han estado antes en Medjugorje y ahora vuelven, pero también todos ellos han hecho el viaje de vuelta a sus ciudades, a sus casas, a sus trabajos, a sus ambientes trayendo algo de allí que les ha transformado no sólo a ellos sino también a muchos de los que les rodean.
Desde un padre de familia numerosa que se lía la manta a la cabeza y empieza a organizar el MEDJUJOVEN hasta un matrimonio de diseñadores de interiores instalados en las altas esferas del mundo del diseño, pasando por un jugador olímpico de hockey hierba o una abogada con sueldo de seis cifras, sin olvidarnos de una de las inquilinas de las portadas de las revistas del corazón.
No podía faltar el testimonio de un sacerdote, puesto que no se debe peregrinar sin, por lo menos, un ministro ordenado. A este grupo hay que añadir un periodista radiofónico, de esos que llamamos "voces de la radio", un padre de familia numerosa en situación de desempleo y una joven universitaria.
En principio, el cóctel parece interesante. Entre ellos no se conocen de nada, pero se han instalado en las páginas (asientos) de este libro (autobús) en el que todavía hay sitio para tí, querido lector.
Entre parada en área de servicio y noche de camping, a la sombra de uno de los árboles de la explanada de Medjugorje o a bordo del ferry en el que cruzamos el Adriátrico, ellos quieren contarte su historia de conversión. Si quieres participar de esta peregrinación, a partir de mañana, 17 de septiembre, compra tu ejemplar.
Como anticipo os dejo el vídeo promocional.

lunes, 1 de abril de 2013

Langostinos y/o sopas de ajo

Hace bastante tiempo que no me pongo a escribir en mi blog y hoy, que he decidido hacerlo, me ha salido la vena culinaria y gastronómica.
Vaya por delante que tengo presente que la ironía escrita es muy difícil de entender e interpretar debidamente, aún así no me he podido resistir.
Seguramente habéis visto el anuncio televisivo del nuevo TOYOTA AURIS en el que un anciano líder amedrenta a las masas diciéndoles que tienen que tener una llama como mascota o conducir un ridículo utilitario. Hasta que entre la masa alguien hace una pregunta: ¿Por qué? Y esta pregunta lo cambia todo.
Reconozco que existen algunos locales muy exclusivos y especializados donde cocinan como nadie un plato concreto y que son la delicia de cuantos acuden a ellos. Recuerdo una curiosa anécdota que me ocurrió en uno de estos restaurantes al que acudí dispuesto a degustar el mejor lechazo asado de los alrededores. Ocupamos una mesa muy coqueta y una señora muy amable se acercó a tomarnos nota con una pregunta: ¿Con qué lo quieren? Nuestra respuesta fue un nuevo interrogante: ¿el qué? La señora nos explicó que en aquel lugar sólo se servía lechazo asado, con patatas fritas o con ensalada (de lechuga y cebolla), pan y buen vino. Ante esta explicación mi "santa" decidió que nos teníamos que ir a otro lugar porque a ella no le gusta el cordero. El local perdió dos clientes ese día y yo tuve que cambiar el mejor lechazo de la zona por otro que también estaba muy bueno y que nos sirvieron en el local de al lado en el que sí había otras viandas al gusto de mi "santa".
No creo que aquel local haya tenido que cerrar, ni mucho menos, porque a mi "santa" no le guste el cordero. Creo que sobrevive, a pesar de ello, y bastante bien. Debo añadir que el breve trato que tuvieron con nosotros fue excelente.
Pero hoy no quería hablar de cordero asado, aunque sea Pascua, sino de los langostinos y de las sopas de ajo. Aunque la anécdota anterior creo que está bien traída para introducir una conversación que he tenido hace poco.
Se me ha diagnosticado un extraño mal gastronómico: "Has dejado de comer langostinos para comer sopas de ajo". Y a esto se ha añadido una sentencia: "No creo que dures más de cinco años".
Y yo me he acordado de mi tío Eustaquio que es el hermano mayor de mi madre y que ya ha cumplido el siglo. Recuerdo que muchas noches en su cocina de leña preparaba su puchero en el que vertía un poco de agua sobre el sofrito de ajos, trozos de jamón y pan, añadiendo un poco de pimentón y luego escalfaba un huevo.

Esa era su cena de muchas noches: unas suculentas y sencillas sopas de ajo. Y no le ha ido nada mal, porque aún sobrevive al paso del tiempo.
A mis interlocutores en aquella conversación no les expliqué esto de mi tío.
No entiendo bien su obsesión por los langostinos. Es cierto que hemos compartido mantel durante muchos años, pero yo no he sido consciente de estar comiendo langostinos. Es más creo que alguno de los langostinos no era de la Bahía de Huelva, precisamente, porque estaba un poco blando y costaba quitarle la cáscara. Puede que por la mesa también hayan pasado gambas, incluso cigalas, o tal vez langostas, otras veces han sido pequeños camarones. Por ello no comprendo la obsesión por creer que todo lo que se sirve en esa mesa son langostinos.

Parece que a mis antiguos compañeros de mesa no les ha gustado que me haya levantado de la mesa y me haya dado una vuelta por el restaurante, que por cierto tiene una carta muy amplia y toda ella excelente, lo cual no me extraña porque el cocinero conoce el oficio desde la eternidad.
Hay platos que necesitan más de las buenas manos del cocinero que otros. Los langostinos dependen muchísimo de la materia prima. Sin embargo las sopas de ajo tienen algo más de elaboración y toque por parte de la cocina.
Al diagnosticarme un mal con un plazo fijo, a cinco años, les he pedido que no miren a tan largo plazo, sino que pidan al cocinero que me admita en su casa hoy, porque yo soy débil y no merezco entrar ni uno sólo de los días.
Espero que sigamos coincidiendo muchos días, con permiso del cocinero, en este restaurante, aunque nos sentemos en mesas distintas. Lo importante no es la mesa, sino degustar lo que el cocinero prepara. Y, cuando tengáis un rato, pedid la carta, de verdad que es variada y exquisita.

martes, 6 de noviembre de 2012

"ESCLAVOS EN EL PARAÍSO"

Ahora que el otoño ha llegado tiñendo nuestros bosques de colores y llenando nuestros parques y jardines de hojas caídas. Con la bendita lluvia empapando las calles y, de paso, rellenando nuestros embalses. En este tiempo en que los termómetros empiezan a almacenar el mercurio en la zona inferior, o bien, en los digitales desaparece el segundo dígito como si entrara en proceso de hibernación. Llegando estos días apetece sentarse en torno a la mesa saboreando un café calentito y endulzarlo con un poco de azúcar y si es azúcar de caña, mejor aún.
En mi caso tengo que privarme de esta última parte, porque la diabetes no me lo permite, y conformarme con un par de "sacarinas". Pero hoy no quiero escribir sobre el otoño ni sobre las enfermedades que, a cada uno, nos van apareciendo con el paso de los años. Este blog trata sobre el azúcar, y más concretamente sobre el azúcar de caña.
Seguramente que al situarnos en la escena que describía al principio de estas líneas no hemos pensado en lo que hay detrás de esas dos cucharadas o terrones de cristalitos blancos o morenos que depositamos en nuestra taza de café.
No trataré de explicaros todo el proceso de elaboración de tan dulce producto, ni mucho menos. Lo que os propongo es que acompañéis esa taza de café con un complemento ideal que es la lectura de un buen libro. En concreto del nuevo libro, que hoy sale a la venta, de Jesús García. El título del mismo es: "ESCLAVOS EN EL PARAÍSO". Una frase bajo el título aclara: "El Reino de Dios en los bateyes dominicanos. La historia del misionero español Christopher Hartley Sartorius."
Como dice el Cardenal Cañizares en las páginas iniciales, a modo de presentación, el libro es un auténtico regalo para quien lo lea, como ha sido para mí un verdadero don y gracia, que estimula, alienta y hace proclamar las maravillas que la misericordia de Dios realiza a favor de la Iglesia y de los hombres.
Como dice el mismo autor, no se trata de la biografía de un superhéroe, para eso están los cómics de Batman o Superman; sino del relato de la acción de Dios en un hombre de Dios, un siervo y servidor, fiel y cumplidor del Señor. Este misionero es el sacerdote español Christopher Hartley Sartorius, pero entre las líneas de este libro desfilan muchos hombres y mujeres de Dios cuyas historias, desde la pobreza, el sufrimiento, la esclavitud incluso, reflejan de forma increíble la fe en un Dios que es Amor, rico en misericordia en medio de los campos de caña de San José de los Llanos en República Dominicana, entre los pobres mas pobres.
Cada página del libro es como un machetazo a las cañas que se elevan en los bateyes, que hace rezumar el líquido que guarda en su interior, que no es otro que la esperanza, la alegría y el gozo de vivir con la apremiante necesidad de evangelizar, de entregar la vida para llevar el Amor de Cristo a los demás.
En estos días en que tanto estamos teorizando sobre la Nueva Evangelización, llega a las librerías este libro que nos habla de lo que verdaderamente es eso de la Nueva Evangelización. El "ardor misionero" que transmite el padre Christopher en las cartas que envió desde la misión y que son el hilo conductor de este libro, nace del tiempo, del tiempo de oración, de horas y horas de oración ante el Sagrario que le regalaron las Misioneras de la Caridad. Porque no hay Nueva Evangelización sin Eucaristía.
Pues, ahora que el clima invita al recogimiento en nuestros hogares, ante una taza de café con azúcar de caña dominicano (o con sacarina), os invito a la lectura de "ESCLAVOS EN EL PARAÍSO" con disponibilidad total para contemplar las maravillas que la misericordia de Dios sigue manifestando en medio de nosotros.

viernes, 14 de septiembre de 2012

MEDJUJOVEN'2012: Tu, Iglesia mia.

Ya nos hemos presentado todos y hemos convivido durante casi cuatro días en este autobús virtual. Después de tantos kilómetros, han sido muchas las horas compartidas y empezamos a ser un pueblo donde conocemos al vecino de al lado, y al de dos calles más abajo.
Cuando se lanza la campaña de la peregrinación no se pone ningún requisito a las personas que quieran animarse a este viaje, como tampoco lo he puesto yo en esta peregrinación bloguera. La consecuencia es que en los buses había peregrinos venidos de muy distintos lugares: Madrid, Extremadura, Valencia, Castilla-León, Castilla-La Mancha, Canarias, Galicia, Murcia, prácticamente de todas las zonas de España y también de Méjico, Colombia. No se pide ningún pasaporte para subirse a este carro.
Ni siquiera se pide el carnet de cristiano, ese que nos gusta tanto tener la potestad de repartir y que con tanta facilidad negamos al prójimo sin mirar antes si nosotros somos dignos de él.
La procedencia, en este último sentido, es muy variopinta: religiosas, sacerdotes, diáconos, cristianos comprometidos con sus parroquias, pertenecientes al Camino Neocatecumenal, a Cursillos de Cristiandad, al Opus Dei, Carismáticos; pero también cristianos de los que abandonaron la Iglesia hace muchos años y que por invitación de algún conocido o familiar han decidido ser partícipes también de esta experiencia única.
Tampoco se pide certificado médico ni condicionante alguno por razón de edad. Desde los más pequeños de 2 años hasta algunos rondando los 80, todos tienen su sitio.
Han bastado estos pocos días para que ese grupo que partía de Ventas empiece a ser un pueblo que camina unido en busca de Dios.
Hemos celebrado la Eucaristía en uno de los camping a primera hora de la mañana. Algunos de los acampados han permanecido ajenos a nuestra presencia, pero una señora italiana se ha parado a observarnos desde una de las vallas. Estaba emocionada ante el espectáculo que contemplaba y que nosotros, por ser parte de él, no podíamos ver. Este espectáculo no era otro que un grupo de 200 personas se acomodaba en el suelo, buscando resguardo del caluroso sol de la mejor manera posible o imposible en muchos casos, para celebrar la Santa Misa. La señora estaba boquiabierta hasta que la hemos invitado a unirse a nosotros, protegida bajo un paraguas ha asistido a nuestra celebración, sentada en el suelo hasta que le hemos facilitado una de nuestras sillas plegables.
La he visto emocionada en el momento de la comunión. Al finalizar se ha despedido dando las gracias a los que estaban más cercanos a ella y nosotros hemos corrido hasta los buses.
Esta es la imagen que recuerda aquel momento.
No creo que hayan sido nuestros cantos lo que le han atraído, pues, aunque nos esforzamos en hacerlo lo mejor que podemos, es complicado tener buenas voces a primera hora de la mañana después de haber dormido en tienda de campaña. Tampoco creo que haya sido nuestras vestimentas, pues os las podéis imaginar. Entonces, ¿Qué hace que una mujer que regresa de tomar el sol en la playa se detenga a celebrar la Eucaristía en un idioma que no es el suyo con un grupo de personas a las que no conoce de nada?
Yo creo que este es el misterio de la Iglesia, de nuestra Madre Iglesia, que cuando muestra el rostro de Cristo, atrae. Esto es lo que ha visto en nosotros, a la Iglesia, que como Madre que es, se ha mostrado abierta a través nuestro, dando lo que tiene. Y ¿Qué es lo que tiene? Pues a Jesucristo vivo y presente en cristianos que se aman, que sin importarles quien es quien, se unen, se ayudan, recogen sus tiendas, sacos y equipajes colaborando unos con otros y, rápidamente, se disponen a recibirle a Él para poder continuar el viaje.

A lo lejos se ven ya las luces del Podbro. Está anocheciendo, pero las ganas de llegar a Medjugorje pueden más que el cansancio.

martes, 24 de abril de 2012

El paso del tiempo

El mes pasado nos caducó el carnet de familia numerosa y hemos tenido que volver a hacer algunos trámites para su renovación. Como el número de miembros de la familia que vivimos en casa ha variado, tuvimos que hacernos una nueva fotografía. Hoy hemos recogido el nuevo título de familia numerosa. Os adjunto las dos imágenes:
 Entre ambas imágenes han transcurrido once años. El paso del tiempo se nota en unos más que en otros. Pero no es de esto de lo que  quiero hablaros, sino del paso del Señor por medio de nuestras vidas durante todo ese tiempo, que creo que es mucho más interesante.
Ha sido un tiempo, sin duda, lleno de bendiciones.
La familia no ha crecido más porque Dios así lo ha querido. Algún pequeño nos contemplará desde el cielo, sin duda.
Las niñas ya no son niñas, todas ellas son ya mujeres. Una de ellas ya no vive en nuestra casa, como bien sabéis los más asiduos del blog. Otras dejarán el hogar pronto para formar su propia familia, pero en ningún caso dejarán de pertenecer a ésta. De hecho, la familia no va disminuyendo, sino que va aumentando. Creo que ya os he hablado de "mis hijas de Iesu Communio".
Todas nuestras hijas, a día de hoy, están dentro de la Iglesia. Esta es una petición especial que hicimos en cierta ocasión a la Virgen María y ella se ha encargado de cuidar de que así sea.
Nuestro matrimonio sigue siendo una fuente de vida para los dos. Un manantial de donación mutua en el que cada día se hace carne Jesucristo para reconstruir todo lo que nuestra torpeza destruye.
Nuestra casa sigue siendo una casa de oración en la que se bendice al Señor cada día.
Cuando he visto estas dos fotos, me he acordado de muchas cosas, las imágenes me han refrescado la memoria y lo primero que me ha venido a la boca ha sido un ¡Gracias, Señor! Lo digo con la certeza que me da el saber que todo es obra suya, que nada ha sido mérito mío, que yo no soy digno de tanto bien como Él me regala cada día.
Hoy me siento feliz al contemplar estas imágenes y ver en ellas la obra de Dios en medio de nuestro matrimonio, de nuestras hijas, de nuestra familia. ¡Merece la pena apostar por el Señor! Él siempre es fiel y no abandona nunca la obra de sus manos, como dice el Salmo.
No pretendo con este post ser ejemplo de nada, solamente quería comunicar la alegría que siento.

lunes, 20 de febrero de 2012

Del remordimiento a la alabanza: Cristo continúa perdonando los pecados.



Un día que Jesús estaba en casa (tal vez en la casa de Simón Pedro, en Cafarnaúm), se reunió tal multitud que no se podía de modo alguno entrar por la puerta. Un grupito de personas que tenía un familiar o amigo paralítico pensó superar el obstáculo destapando el techo y descolgando al enfermo por los bordes de una sábana ante Jesús. Él, vista la fe de aquellos, dice al paralítico: «Hijo, tus pecados te son perdonados».

Algunos escribas presentes piensan en sus corazones: «¡Blasfemia! ¿Quién puede perdonar los pecados, sino Dios sólo?». Jesús no desmiente su afirmación, pero demuestra con los hechos tener sobre la tierra el poder mismo de Dios: «Para que sepáis que el Hijo del hombre tiene en la tierra poder de perdonar pecados –dice al paralítico--: “A ti te digo, levántate, toma tu camilla y vete a casa”».

Lo que ocurrió aquel día en casa de Simón es lo que Jesús sigue haciendo hoy en la Iglesia. Nosotros somos aquel paralítico, cada vez que nos presentamos, esclavos del pecado, para recibir el perdón de Dios.

Una imagen de la naturaleza nos ayudará (por lo menos me ha ayudado a mí) a entender por qué sólo Dios puede perdonar los pecados. Se trata de la imagen de la estalagmita. La estalagmita es una de esas columnas calizas que se forman en el fondo de ciertas grutas milenarias por la caída de agua calcárea desde el techo de la cueva. La columna que pende del techo de la gruta se llama estalactita, la que se forma abajo, en el punto en que cae la gota, estalagmita. La cuestión no es el agua y su flujo al exterior, sino que en cada gota de agua hay un pequeño porcentaje de caliza que se deposita y hace masa con la precedente. Es así que, con el paso de milenios, se forman esas columnas de reflejos irisados, bellas de contemplar, pero que si se miran mejor se parecen a barrotes de una celda o a afilados dientes de una fiera de fauces abiertas de par en par.

Lo mismo ocurre en nuestra vida. Nuestros pecados, en el curso de los años, han caído en el fondo de nuestro corazón como muchas gotas de agua calcárea. Cada uno ha depositado ahí un poco de caliza --esto es, de opacidad, de dureza y de resistencia a Dios— que iba haciendo masa con lo que había dejado el pecado precedente. Como sucede en la naturaleza, el grueso se iba, gracias a las confesiones, a las Eucaristías, a la oración. Pero cada vez permanecía algo no disuelto, y ello porque el arrepentimiento y el propósito no eran «perfectos». Y así nuestra estalagmita personal ha crecido como una columna de caliza, como un rígido busto de yeso que enjaula nuestra voluntad. Se entiende entonces de golpe qué es el famoso «corazón de piedra» del que habla la Biblia: es el corazón que nos hemos creado nosotros mismos, a fuerza de convenios y de pecados.

¿Qué hacer en esta situación? No puedo eliminar esa piedra con mi voluntad sola, porque aquella está precisamente en mi voluntad. Se comprende pues el don que representa la redención obrada por Cristo. De muchas maneras Cristo continúa su obra de perdonar los pecados. Pero existe un modo específico al que es obligatorio recurrir cuando se trata de rupturas graves con Dios, y es el sacramento de la penitencia.

Lo más importante que la Biblia tiene que decirnos acerca del pecado no es que somos pecadores, sino que tenemos un Dios que perdona el pecado y, una vez perdonado, lo olvida, lo cancela, hace algo nuevo. Debemos transformar el remordimiento en alabanza y acción de gracias, como hicieron aquel día, en Cafarnaúm, los hombres que habían asistido al milagro del paralítico: «Todos se maravillaron y glorificaban a Dios diciendo: “Jamás vimos cosa parecida”».

Raniero Cantalamessa.

miércoles, 1 de febrero de 2012

VEN Y SÍGUEME

Mañana, 2 de febrero, se celebra la Jornada Mundial de la Vida Consagrada. Os enlazo al folleto que la Conferencia Episcopal Española ha elaborado para este año 2012. En él podéis leer algunos testimonios de personas consagradas.
También podéis ver el cartel que se ha elaborado con el lema "VEN Y SÍGUEME" Vida Consagrada y Nueva Evangelización.
Os invito a leerlo y a dedicar mañana una oración por todos los consagrados que tanto bien hacen a nuestra Iglesia.

lunes, 9 de enero de 2012

Preparación al matrimonio (II)

Hoy os propongo ver otro vídeo. El vídeo de hoy debería haberlo publicado antes del anterior, pero no he tenido acceso a él hasta hoy.
El orden debería haber sido otro, seguro, porque este vídeo que os presento hoy es el origen del vídeo que visteis el otro día. Para llegar a esa gran familia es necesario que haya un matrimonio, un matrimonio que haya decidido serlo libremente y que, libremente, se haya fiado de que Dios, su Padre, nunca falla. Esto no se aprende de pronto, sino que se va edificando poco a poco, durante el noviazgo. Poniendo en práctica todo lo que la familia, con la ayuda de la Iglesia, te ha transmitido desde la infancia.
También podría verse que el orden de los vídeos es el correcto y ver éste como una consecuencia del vídeo anterior, que también lo es.
Sea como sea, os invito a verlo en la situación en la que os encontréis: Si estáis enamorados, perfecto; os puede ayudar a tomar una decisión. Si ya estáis casados, perfecto; recordaréis muchas cosas y aprenderéis algunas. Si ya tenéis hijos mayores a los que tratáis de transmitir la fe y parece que no sirve de nada, perfecto; veréis que la semilla siempre acaba germinando. Y si no estáis enamorados, ¿A qué esperáis? Dejaos seducir por alguien o por Alguien.
Conozco a José Ramón y Pilar desde hace unos años. Hemos compartido algún tiempo la fe en la misma Comunidad Neocatecumenal. Les he visto enamorados, casados y padres. También les he visto sufrir por la pérdida de un hijo, pero nunca les he visto dudar de una cosa: Dios nos ama.
Os dejo con ellos. Gracias José Ramón, Pilar e Inma. Que Dios os bendiga y la Virgen os abrace.

sábado, 31 de diciembre de 2011

¡FELIZ AÑO NUEVO!

Casi todos en estas fechas nos deseamos un ¡FELIZ AÑO NUEVO! Antes de esto yo creo que es bueno dar gracias por todo lo recibido en el año que se acaba.
En primer lugar por haber tenido la dicha de vivirlo, con sus alegrías y sus penas, pero hemos vivido todos sus días. A lo largo del año, es muy probable que nuestras familias hayan aumentado con nuevos miembros, aunque también es posible que algunos nos hayan dejado. Es bueno recordar a todos en estos momentos.

También es tiempo de hacer balance y, en nuestro caso, el saldo es deudor hacia el Señor porque han sido tantas las Gracias que hemos recibido en este último año... De algunas de ellas os he hecho partícipes a través de este blog, de otras no puedo por pertenecer al ámbito de lo privado y algunas, muchas, no caben en este pequeño espacio o, simplemente, no las recuerdo ahora.

Para nosotros este año que se va empezó un poco antes con la alegre noticia del reconocimiento como nuevo Instituto Religioso de Vida Consagrada de Derecho Pontificio a Iesu Communio. Esto sucedía el 8 de diciembre de 2010, pero como la celebración solemne fue el 12 de febrero de 2011 en la Catedral de Burgos, lo contamos como parte de este año.

La Nochevieja anterior no la pasamos aquí, sino en Medjugorje. Ahora que ha pasado un año vienen a nuestra mente los recuerdos de aquellos cinco días. Fue un viaje estupendo, un reducido grupo de amigos entre aviones y furgonetas de alquiler. Pasamos frío, mucho frío, pero mereció la pena. Un auténtico regalo de la Madre para toda nuestra familia.

En marzo nuestra hija Rut daba el paso al Noviciado en Iesu Communio. Después de algo más de un año como postulante comenzaba su iniciación a la vida consagrada. Una bendición de Dios, sin duda, para ella y para toda nuestra casa.

A primeros de mayo era la beatificación del Papa Juan Pablo II y nos embarcamos (nunca mejor dicho) en una aventura poco apta para nuestras edades para estar presentes en la Plaza de San Pedro en tan importante acontecimiento para la Iglesia. De nuevo un pequeño grupo de amigos en furgonetas de alquiler y ferry. Con la gozosa compañía del obispo de San Sebastián durante la travesía por el Mediterráneo. Fueron tres días de hacer kilómetros, sin apenas dormir, pero mereció la pena. Un grandísimo regalo de Dios, poder vivirlo en directo y en comunión con toda la Iglesia.

En agosto volvimos a viajar a Medjugorje, de este viaje ya os he contado bastantes cosas en otros post. Y a la vuelta, la JMJ. El Papa venía a casa. ¡Cuánto bien ha hecho esta JMJ! Tuvimos el privilegio de ser voluntarios, perdiendo tiempo, horas de sueño y hasta algún dinerillo por el buen fin de este evento. Fué mucho más lo que recibimos que lo que perdimos.

En Octubre, de nuevo a Roma. Esta vez para acompañar a la Madre Verónica al Vaticano. Un viaje relámpago en el que compartir mucho con otros padres y familiares de las Hermanas. Toda una dicha de comunión eclesial, de comunión en Jesús.

Y entretanto, miles de bendiciones, siempre a través de la Iglesia. Y es en la Iglesia donde crecemos, afirmando nuestra fe sobre la roca que es Cristo. Porque este año nos ha enseñado la grandeza de esa Iglesia, con sus múltiples carismas, que está viva, que el Espíritu Santo sigue soplando fuerte en medio de ella. Que la mano del Creador no se ha secado y su corazón sigue irradiando Amor sin parar, que cada vez que caemos su Hijo está dispuesto a derramar hasta la última gota de su sangre para levantarnos. Y todo GRATIS, sin merecerlo.

Desde luego que ha sido un año muy feliz, estoy convencido de que el próximo será mucho mejor, porque Dios es fiel y "no abandona la obra de su mano" hasta "terminar lo comenzado".

Por eso también os deseo un ¡FELIZ AÑO NUEVO!

Que Dios os bendiga y la Virgen os abrace.

viernes, 25 de noviembre de 2011

La transmisión de la fe en familia

Cuando bautizamos a nuestros hijos de pequeños adquirimos la obligación de educarlos en la fe de la Iglesia. Todos respondemos de forma afirmativa cuando el sacerdote nos pregunta si sabemos a lo que nos obligamos en ese momento.
Hace ya unos doce años que bautizamos a la menor de nuestras hijas y más de veintidós han transcurrido desde el bautizo de la mayor. En todos estos años nadie me ha entregado ningún manual explicando cómo transmitir la fe a mis hijas, pero sí que la Iglesia me ha ayudado mucho enseñándome lo que contribuye y lo que entorpece esta labor. Por eso es muy importante permanecer en la Iglesia, frecuentar los sacramentos, la oración individual y en familia, la lectura de la Palabra de Dios. Sin esta ayuda resulta muy difícil ser consecuente con lo que se quiere transmitir y es que nuestros hijos no quieren oír sermones cargados de razones y argumentos muy elaborados, necesitan que todo eso vaya acompañado de la correspondiente puesta en práctica en nuestra vida y esto último es imposible sin la Iglesia.
Hay momentos en el día que son los más apropiados para esta transmisión de la fe, por ejemplo el momento de la comida. Comenzar nuestras comidas bendiciendo al Señor por los dones recibidos, aprovechar ese momento para hablar con nuestros hijos y preguntarles por sus inquietudes y problemas. Esta buena costumbre se está perdiendo porque cada vez son menos los momentos en que la familia se reúne alrededor de la mesa, pero hay que aprovechar esos pocos momentos, sobre todo los fines de semana.
Otro momento es el de la oración nocturna antes de irse a dormir. Es importante acompañar a nuestros hijos en esa oración y darles una bendición cada noche.
En el Camino Neocatecumenal nos enseñan a rezar con nuestros hijos todos los domingos la oración de Laudes y aprovechar ese momento para dar una breve catequesis o hablar de los acontecimientos ocurridos durante la semana, siempre a la luz de la Palabra de Dios.

En nuestro caso, este momento ha ido evolucionando con el paso del tiempo. Esa "breve" catequesis que dábamos los padres ha ido convirtiéndose en un diálogo en el que ha fluido la fe compartida y vivida por cada uno de nosotros. Ya no es una trasmisión de padres a hijos sino una transmisión en familia.
Últimamente somos los padres los que recibimos cada semana muchísimo de nuestras hijas, compartiendo sus experiencias de fe, sus vivencias, su VIDA. Enseñándonos la importancia de la Adoración o de la confesión mensual, pero no como algo aprendido solamente, sino como algo que viven y les da la vida.
La última experiencia ha sido a través de una carta de nuestra hija Rut, novicia en Iesu Communio, en esa breve epístola nos habla del amor gratuito de Dios y de lo importante que es la donación sin esperar nada a cambio. No voy a reproducir la carta por razones obvias, pero os dejo una frase, nada más: "Él siempre me ama y no siempre es correspondido; y yo siempre soy amada, pero no siempre le prefiero. Soy correspondida sin dar nada a cambio..."

La transmisión de la fe, creo, funciona así como las correas de distribución en los vehículos. Todos los engranajes se mueven, los más grandes van más lentos y los más pequeños giran más rápidos. El motor es el  Espíritu Santo que hace girar la correa de la fe.

lunes, 21 de noviembre de 2011

La Presentación de la Santísima Virgen

En este día, en que se recuerda la dedicación, el año 543, de la iglesia de Santa María la Nueva, construida cerca del templo de Jerusalén. celebramos, junto con los cristianos de la Iglesia oriental, la "dedicación" que María hizo de sí misma a Dios, ya desde su infancia, movida por el Espíritu Santo, de cuya gracia estaba llena desde su concepción inmaculada.


Oficio de Lectura, 21 de Noviembre
La Presentación de la Santísima Virgen
Dio fe al mensaje divino y concibió por su fe
De los sermones de san Agustín, obispo (Sermón 25, 7-8: PL 46, 937-938)


Os pido que atendáis a lo que dijo Cristo, el Señor, extendiendo la mano sobre sus discípulos: Éstos son mi madre y mis hermanos. el que cumple la voluntad de mi Padre, que me ha enviado, ése es mi hermano, y mi hermana, y mi madre. ¿Por ventura no cumplió la voluntad del Padre la Virgen María, ella, que dio fe al mensaje divino, que concibió por su fe, que fue elegida para que de ella naciera entre los hombres el que había de ser nuestra salvación, que fue creada por Cristo antes que Cristo fuera creado en ella?

Ciertamente, cumplió santa María, con toda perfección, la voluntad del Padre y, por esto, es más importante su condición de discípula de Cristo que la de madre de Cristo, es más dichosa por ser discípula de Cristo que por ser madre de Cristo. Por esto, María fue bienaventurada, porque, antes de dar a luz a su maestro, lo llevó en su seno.

Mira si no es tal como digo. Pasando el Señor, seguido de las multitudes y realizando milagros, dijo una mujer: Dichoso el vientre que te llevó. Y el Señor, para enseñarnos que no hay que buscar la felicidad en las realidades de orden material, ¿qué es lo que respondió?: Mejor, dichosos los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen. De ahí que María es dichosa también porque escuchó la palabra de Dios y la cumplió; llevó en su seno el cuerpo de Cristo, pero más aún guardó en su mente la verdad de Cristo. Cristo es la verdad, Cristo tuvo un cuerpo: en la mente de María estuvo Cristo, la verdad; en su seno estuvo Cristo hecho carne, un cuerpo. Y es más importante lo que está en la mente que lo que lleva en el seno.


María fue santa, María fue dichosa, pero más importante es la Iglesia que la misma Virgen María. ¿En qué sentido? En cuanto que María es parte de la Iglesia, un miembro santo, un miembro excelente, un miembro supereminente, pero un miembro de la totalidad del cuerpo. Ella es parte de la totalidad del cuerpo, y el cuerpo entero es más que uno de sus miembros. La cabeza de este cuerpo es el Señor, y el Cristo total lo constituyen la cabeza y el cuerpo. ¿Qué más diremos? Tenemos, en el cuerpo de la Iglesia, una cabeza divina, tenemos al mismo Dios por cabeza.

Por tanto, amadísimos hermanos, atended a vosotros mismos: también vosotros sois miembros de Cristo, cuerpo de Cristo. Así lo afirma el Señor, de manera equivalente, cuando dice: Estos son mi madre y mis hermanos. ¿Cómo seréis madre de Cristo? El que escucha y cumple la voluntad de mi Padre del cielo, ése es mi hermano, y mi hermana, y mi madre. Podemos entender lo que significa aquí el calificativo que nos da Cristo de "hermanos" y "hermanas": la herencia celestial es única, y, por tanto, Cristo, que siendo único no quiso estar solo, quiso que fuéramos herederos del Padre y coherederos suyos.

Oración
Te rogamos, Señor, que a cuantos hoy honramos la gloriosa memoria de la santísima Virgen María, nos concedas, por su intercesión, participar, como ella, de la plenitud de tu gracia. Por nuestro Señor Jesucristo.

lunes, 14 de noviembre de 2011

Fin de semana "romántico"

Hemos pasado este fin de semana en una finca de la provincia de Guadalajara, rodeados de encinas, junto con otros matrimonios y amigos. Ha habido "niñeras" para los niños. Cena romántica a la luz de las velas, música de vals para bailar. Momentos de intimidad para hablar de lo mucho que nos queremos. Paseos contemplando los lindos paisajes y la fauna del entorno. Lejos del mundanal ruido.
Contado así, podría ser un anuncio de agencia de viajes bastante tentador. Nada de lo anterior es falso, todo es verdad, pero no ha sido eso: ¡Ha sido mucho mejor que todo eso!

Cuando hace unas semanas nos propusieron acudir a un "Encuentro Guadalupano" nos apuntamos sin pensarlo dos veces. Nos habían hablado de ellos y nos parecía interesante. Intentamos vaciar nuestra mente de estereotipos previos y acudimos a dejarnos sorprender. Es posible que este punto de partida, como en tantas cosas, sea fundamental.
Han sido dos días intensos, cargados de Gracia de Dios para todos los asistentes. Algunas de esas "gracias" ya empiezan a fructificar y otras, seguro, lo irán haciendo con el paso del tiempo.
El tema central ha sido la "Vocación al Amor". No quiero entrar en detalles sobre los distintos contenidos de las charlas que tan maravillosamente nos han dado las Hermanas Guadalupanas. Solamente incidiré en lo que, a mi juicio, ha sido esencial durante todo el encuentro: la presencia real de Cristo en medio de nosotros.
Comenzamos el encuentro con una adoración al Santísimo Sacramento que ha presidido, en la capilla, casi todas las horas. Hemos celebrado la Eucaristía el sábado y el domingo. Hemos rezado juntos, en familia o solos. Hemos leído la Palabra de Dios. Hemos compartido experiencias. Hemos jugado con nuestros hijos y nos hemos divertido.
También ha habido momentos románticos especiales para los matrimonios y otros momentos -no menos especiales- para aquellos que se sienten llamados al matrimonio.

Ha sido estupenda la "cita romántica" a las tres de la madrugada, en la capilla, mi mujer y yo solos con Él. Una hora de silencio, escuchándole sólo a Él, solos los dos con Él. Fue tan maravilloso que repetimos la segunda noche.
¡Cuánto se aprende una hora ante el Señor! En el silencio, cogidos de la mano y mirándole a Él. Viendo nuestra pequeñez, que sin él no somos nada y que todo lo que somos es gracias a Él.

En este tiempo en que surgen tantos problemas en los matrimonios: separaciones, divorcios, familias desestructuradas... Tanto sufrimiento... Creo que hemos perdido de vista lo esencial del sacramento que hemos recibido, el Amor. Para que podamos amarnos hay que dejar que Él que es Amor habite en medio de nuestra unión.
La Iglesia nos enseña cómo vivir la sexualidad en el matrimonio y nos habla de que todo acto sexual debe ser "unitivo" y "creativo". No creo corregir al Magisterio de la Iglesia si me atrevo a decir que no sólo los actos sexuales, sino que todo acto realizado en el matrimonio debe tener su aspecto unitivo y su aspecto creativo. ¿Qué quiero decir? Que en el matrimonio tenemos que aprender a hacer las cosas juntos, unidos, en comunión. Desde los más pequeños detalles: pasear, ir de compras, ver una película, tomar un café, ver el partido de fútbol, hacer la comida o cambiar pañales. ¿Y esto es creativo? Por supuesto que sí, creativo en el sentido de que engendra nueva vida en cada uno de los cónyuges, porque existe la donación, es decir, tienes que perder un poco de ti para acompañar a tu mujer de compras o ella tiene que perder un poco de sí  para sentarse a ver el partido contigo.
Estoy convencido de que esta forma de vida facilita también vivir la sexualidad bajo esos dos aspectos: unitivo y creativo. No creo que sea fácil, ni mucho menos, pero a nosotros estas dos "citas románticas" a las 3,00 AM nos han ayudado bastante.
El domingo, durante la Eucaristía hemos renovado las promesas matrimoniales, con las manos entrelazadas sosteniendo un crucifijo y un rosario. ¡Qué importante es esto! Tener siempre presente que Cristo ha vencido a la muerte, que ha pagado ya por nuestras culpas, que todos nuestros pecados están perdonados en la cruz y que no se ha quedado ahí, sino que Dios lo ha resucitado, que la muerte ha sido vencida.
Y la Virgen María, siempre atenta a nuestras necesidades. Auténtica Madre que nos cuida y nos protege.

lunes, 31 de octubre de 2011

Romper la "barrera del sonido" de la finitud.

En esta víspera de la festividad de todos los Santos me ha parecido oportuno recordar el tema de los "novísimos". Gracias a la homilía que escuché ayer al sacerdote que presidió la Eucaristía a la que asistí, he acudido a una de las preguntas, y su respuesta, del libro "Luz del Mundo" del Papa Benedicto XVI (Una conversación con Peter Seewald).
En su discurso de Lisboa declaró usted que una tarea primordial de la Iglesia consiste en hacer a los hombres capaces de "mirar más allá de las cosas penúltimas y ponerse a la búsqueda de las últimas". La doctrina de las "cosas últimas", de los "novísimos", es un contenido central de la fe. Ella trata temas como el infierno, el purgatorio, el anticristo, la persecución de la Iglesia en el tiempo final, la segunda venida de Cristo y el juicio final. ¿por qué reina en el anuncio un silencio tan llamativo sobre los temas escatológicos, que, a diferencia de ciertos tópicos internos constantes de la Iglesia, son realmente de índole existencial e incumben a todo el mundo?

Ésa es una cuestión muy seria. Nuestra predicación, nuestro anuncio está orientado realmente de forma unilateral hacia la plasmación de un mundo mejor, mientras que el mundo realmente mejor casi no se menciona ya. Aquí tenemos que hacer un examen de conciencia. Por supuesto, se intenta salir al encuentro de los oyentes, decirles aquello que se halla dentro de su horizonte. Pero nuestra tarea es al mismo tiempo abrir ese horizonte, ampliarlo y mirar hacia lo último.
Estas cosas son arduas para los hombres de hoy. Les parecen irreales. En lugar de ellas quisieran respuestas concretas para el ahora, para las vicisitudes de la vida cotidiana. Pero tales respuestas siguen siendo incompletas si no permiten sentir y reconocer también por dentro que yo voy más allá de esta vida material, que existe el juicio, que existen la gracia y la eternidad. En ese sentido debemos encontrar también palabras y modalidades nuevas para hacer posible al hombre romper la "barrera del sonido" de la finitud.

domingo, 9 de octubre de 2011

Revestirse con el traje de bodas.

¿Cuál es el traje de bodas del cual habla el Evangelio? Ciertamente que este traje es una cosa que sólo la poseen los buenos, los que han de participar del festín. ¿Serán los sacramentos? ¿El bautismo? Sin el bautismo nadie llega a Dios, pero algunos reciben el bautismo y no llegan a Dios. ¿Es el altar o lo que se recibe del altar? Pero recibiendo el Cuerpo de Cristo algunos comen y beben su propia condenación. ¿El ayuno? Los malos también ayunan. ¿El frecuentar la iglesia? Los malos van a la iglesia como los demás.
El apóstol Pablo nos dice: El fin de los mandamientos es la caridad que procede de un corazón limpio, de una conciencia recta y de una fe sincera. Éste es el traje de bodas. No se trata de un amor cualquiera, porque a menudo se ve a hombres deshonestos amar a otros, pero no está en ellos esta caridad que nace de un corazón limpio, de una conciencia recta y de una fe sincera. Ya podría yo hablar las lenguas de los hombres y de los ángeles... si no tengo amor no soy nada. ¡Cuántos bienes son inútiles si falta un solo bien! Si no tengo amor, de nada me serviría que distribuyera todos mis bienes y confesara a Cristo hasta derramar la sangre por Él. Si me falta el amor, no sirve para nada. Éste es el traje de bodas.
San Agustín

sábado, 1 de octubre de 2011

1 de octubre. Santa Teresa del Niño Jesús.

SANTA TERESA DEL NIÑO JESÚS.Nació en Alençon (Francia), el año 1873. Siendo aún muy joven, ingresó en el monasterio de carmelitas de Lisieux, ejercitándose sobre todo en la humildad, la sencillez evangélica y la confianza en Dios, virtudes que se esforzó en inculcar, de palabra y de obra, en las novicias. Murió el día 30 de septiembre del año 1897, ofreciendo su vida por la salvación de las almas y por el incremento de la Iglesia.


SEGUNDA LECTURA

De la Narración de la vida de santa Teresa del Niño Jesús, virgen, escrita por ella misma
(« Manuscrits autobiographiques», Lisieux 1957, 227-229)

EN El CORAZÓN DE LA IGLESIA, YO SERÉ EL AMOR 


Teniendo un deseo inmenso del martirio, acudí a las cartas de san Pablo, para tratar de hallar una respuesta. Mis ojos dieron casualmente con los capítulos doce y trece de la primera carta a los Corintios, y en el primero de ellos leí que no todos pueden ser al mismo tiempo apóstoles, profetas y doctores, que la Iglesia consta de diversos miembros y que el ojo no puede ser al mismo tiempo mano. Una respuesta bien clara, ciertamente, pero no suficiente para satisfacer mis deseos y darme la paz.


Continué leyendo sin desanimarme, y encontré esta consoladora exhortación: Aspirad a los dones más excelentes; yo quiero mostraros un camino todavía mucho mejor. El Apóstol, en efecto, hace notar cómo los mayores dones sin la caridad no son nada y cómo esta misma caridad es el mejor camino para llegar a Dios de un modo seguro. Por fin había hallado la tranquilidad.

Al contemplar el cuerpo místico de la Iglesia, no me había reconocido a mi misma en ninguno de los miembros que san Pablo enumera, sino que lo que yo deseaba era más bien verme en todos ellos. En la caridad descubrí el quicio de mi vocación. Entendí que la Iglesia tiene un cuerpo resultante de la unión de varios miembros, pero que en este cuerpo no falta el más necesario y noble de ellos: entendí que la Iglesia tiene un corazón y que este corazón está ardiendo en amor. Entendí que sólo el amor es el que impulsa a obrar a los miembros de la Iglesia y que, si faltase este amor, ni los apóstoles anunciarían ya el Evangelio, ni los mártires derramarían su sangre. Reconocí claramente y me convencí de que el amor encierra en sí todas las vocaciones, que el amor lo es todo, que abarca todos los tiempos y lugares, en una palabra, que el amor es eterno.


Entonces, llena de una alegría desbordante, exclamé:«Oh Jesús, amor mío, por fin he encontrado mi vocación: mi vocación es el amor. Sí, he hallado mi propio lugar en la Iglesia, y este lugar es el que tú me has señalado, Dios mío. En el corazón de la Iglesia, que es mi madre, yo seré el amor; de este modo lo seré todo y mi deseo se verá colmado.»

RESPONSORIO Cf. Sal 20,4; cf. Jb 31, 18; cf. Ef 3, 18; Sal 30, 20 
R. Te adelantaste, Señor, a bendecirme con tu amor, el cual fue creciendo conmigo desde mi infancia; * y aun ahora no alcanzo a comprender la profundidad de tu amor. 
V. ¡Qué bondad tan grande, Señor, reservas para tus fieles! 
R. y aun ahora no alcanzo a comprender la profundidad de tu amor.


ORACIÓN.


OREMOS,
Dios y Padre nuestro, que abres las puertas de tu reino a los pequeños y a los humildes, haz que sigamos confiadamente el camino de sencillez que siguió santa Teresa del Niño Jesús, para que, por su intercesión, también nosotros lleguemos a descubrir aquella gloria que permanece escondida a los sabios y a los prudentes según el mundo. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.
Amén

viernes, 30 de septiembre de 2011

Narciso Yepes (II)

UNA VOZ EN PARÍS, JUNTO AL SENA...
"Fue una pregunta en apariencia muy simple: ¿Qué estás haciendo? En ese instante todo cambió para mí. Sentí la necesidad de plantearme porqué vivía, para quién vivía... Mi respuesta fue inmediata. entré en la iglesia más próxima, Saint Julien le Pauvre. Y hablé con un sacerdote durante tres horas... Es curioso porque mi desconocimiento era tal que ni me di cuenta de que era una iglesia ortodoxa. A partir de ese día busqué una instrucción religiosa católica. No olvidé que yo estaba bautizado. Tenía la fe dormida y revivió.
Y ya desde aquel momento nunca he dejado de saber que soy criatura de Dios, hijo de Dios... Un hombre con una cita de eternidad que se va tejiendo y recorriendo ya aquí en compañía de Dios. Así como hasta entonces Dios no contaba para nada en mi vida, desde aquel instante no hay nada en mi vida, ni lo más trivial, ni lo más serio, en lo que yo no cuente con Dios. Y eso en lo que es alegre y en lo que es doloroso, en el éxito, en el trabajo, en la vida familiar, en una pena honda..."
Narciso Yepes

jueves, 22 de septiembre de 2011

Sor Emmanuel Maillard.


Sor Emmanuel Maillard nació en Francia. en 1947. Estudió Teología con el Cardenal Danielou. Se graduó en Bellas Artes en la Universidad de la Sorbona, Paris. En 1976 se unió a la Comunidad de las Bienaventuranzas. Vive en Medjugorje desde 1989.
Conmovedora a veces, humorística otras, nos relata testimonios ocurridos en Medjugorje o durante sus misiones por todo el mundo; y nos confía memorias íntimas de su propia experiencia espiritual.
Ayer estuvo en Madrid, en la Parroquia de Santa María Micaela y San Enrique. Hubo Adoración del Santísimo Sacramento con oración del Santo Rosario y meditación a cargo de ella misma. Celebramos la Santa Misa como si fuera "nuestra primera misa", como si fuera "nuestra última misa", como si fuera "LA ÚNICA MISA".
Luego volvieron a exponer el Santísimo Sacramento y durante algo más de una hora nos estuvo hablando de  la CONVERSIÓN.
Sus charlas siempre empiezan con unas preguntas: ¿Queréis ir al cielo? ¿Sois Santos? ¿Queréis ser santos? Supongo, querido lector, que tus respuestas -como las mías- a estas preguntas serán: sí, no, sí.
Ha hecho referencia a dos de los últimos mensajes de la Virgen en Medjugorje:
Mensaje del 25 de Mayo¡Queridos hijos! Mi oración hoy es para todos vosotros que buscáis la gracia de la conversión. Llamáis a la puerta de mi Corazón, pero sin esperanza ni oración, en el pecado, y sin el sacramento de la Reconciliación con Dios. Abandonad el pecado y decidiros, hijos míos, por la santidad. Solamente así puedo ayudaros y escuchar vuestras oraciones e interceder ante el Altísimo. ¡Gracias por haber respondido a mi llamada!”Mensaje del 2 de Julio
“Queridos hijos: a causa de vuestra unión con mi Hijo os invito a dar un paso difícil y doloroso: Os invito al reconocimiento completo y confesión de los pecados, a la purificación. Un corazón impuro no puede permanecer en mi Hijo y con mi Hijo. Un corazón impuro no puede dar fruto de amor y de unidad. Un corazón impuro no puede cumplir con las cosas rectas y correctas, no es ejemplo de la belleza del Amor de Dios frente aquellos que están alrededor suyo y que no lo han conocido. Vosotros hijos míos, reuníos en torno a mí llenos de entusiasmo, de deseos y de expectativas, sin embargo Yo oro al Buen Padre, para que por medio del Espíritu Santo de mi Hijo, ponga la fe en vuestros corazones purificados. Hijos míos, escuchadme, encaminaos conmigo”
Mirjana después de la aparición comentó: “Mientras la Virgen se marchaba, mostró la tiniebla a su lado izquierdo y a su derecho una cruz en una luz dorada”. Mirjana sostuvo además: “la Virgen quiso mostrar la diferencia entre un corazón purificado y el no purificado”

La conversión es una realidad precisa para el pueblo hebreo que tiene una expresión "Te Shivá" que significa "el que regresa". Esto se ve muy claro en la Parábola del Hijo Pródigo que ha experimentado una conversión y regresa a la casa del padre.
Para esta conversión es necesario no perder de vista la primera de las preguntas que Sor Emmanuel nos ha hecho, porque el objetivo de nuestra vida es el Cielo, nuestra auténtica morada es el Cielo (Sal 84); y Satanás está empeñado en que perdamos esto de vista, volviéndonos la vista hacia lo terreno y esto nos lleva a la desesperación porque lo terreno es efímero.
La Virgen quiere que cambiemos radicalmente la dirección de nuestra vida y para ello nos pide que tomemos la decisión de la conversión. El primer acto de nuestra conversión debe ser una CONFESIÓN.
"Os invito a la confesión mensual", "No hay nadie en la Tierra que no necesite una confesión mensual", "La confesión mensual es el primer paso para la salvación del mundo", estas y otras frases tomadas de los Mensajes de la Virgen en Medjugorje ha utilizado Sor Emmanuel para invitarnos a acudir al Sacramento de la Reconciliación todos los meses.
"Cuando os confeséis, cambiad de vida". La confesión depende del amor que tengamos por Jesús, porque Él es quien ha pagado por nuestros pecados. Si le amamos verdaderamente, tendremos dolor en el corazón por cometer pecado y haremos todo lo posible por repararlo. Este "dolor de corazón" es similar a lo que la Iglesia llama CONTRICIÓN.
Dice el Salmo 50 "un corazón contrito y humillado Tú no lo desprecias, Señor". Para alcanzar esta contrición hay que "conocer" a Aquel a quien herimos con nuestros pecados, a Jesús. Para empezar a amar a Jesús hay que coger la cruz. Hay que adorar a Jesús clavado en la cruz, venerar sus llagas y pedirle que nos sane de nuestras heridas. Ponernos al pie de la cruz junto a María, bajo el corazón abierto de Jesús. De este corazón abierto manó agua y sangre y también el Espíritu Santo que es un río de Amor divino que viene a saciar nuestra sed de amor verdadero. Así cada día puede ser un nuevo pentecostés.
"¿Qué habéis hecho con los mandamientos?" ha preguntado a los numerosos asistentes. Los mandamientos no son leyes esclavizantes sino un camino a seguir para tener VIDA ETERNA que empieza en la Tierra y se prolonga en la eternidad. Los mandamientos nos explican qué hay que hacer para tener Vida y no muerte.
"Con el pecado no tenéis paz", "El pecado no es humano, lo ha inventado Satanás". Cuando pecamos perdemos nuestra humanidad porque el hombre ha sido creado por Dios a "su imagen y semejanza" para ser sus hijos por adopción y el precio de esta adopción ha sido la sangre de su Hijo.
El mundo también ha hecho sus propios mandamientos no escritos. El principal de ellos es "cuanto más peques, mejor para ti". Ante el primer mandamiento "Amarás a Dios sobre todas las cosas" nos ofrecen la idolatría, unas veces de forma descarada y otras veces de forma encubierta con nuevas filosofías-religiones como la New Age, el Reiki, la adivinación, el horóscopo, las sanaciones, los santeros, etc. El primer mandamiento quiere que te fíes de Dios, porque Él es tu Padre.
Hay otros dos mandamientos que son pisoteados en nuestra sociedad actual: "No matarás" y "No adulterarás". Hasta tal punto se ha ensuciado el sexto y noveno mandamientos que prácticamente se ha convertido en "virtud" el ir contra ellos. Contra el quinto mandamiento vemos como se legisla en contra de la vida cada vez en más países. El aborto es un pecado gravísimo. Dios perdona todos los pecados pero por el aborto pide una gran penitencia para la madre y para el padre. Nosotros no debemos juzgarles sino ayudarles y acogerles con inmenso amor.
La Virgen nos invita a estudiar los mandamientos y a vivirlos porque son nuestra seguridad y debemos ajustar nuestra vida a esta Palabra de Vida (Dt 5).
Dios no sólo perdona nuestros pecados, sino que los olvida. Lo difícil es perdonarse a uno mismo, porque puedes llegar a la confesión, a perdonar a tus enemigos, a pedir perdón por el daño causado, etc. pero perdonarte a ti mismo es fruto de una profunda contrición. Esta contrición es fruto del Espíritu Santo y es tan importante que puede exonerarnos del purgatorio.
Cuando hacemos una buena confesión no sólo recibimos la paz, también alegría. Por esto es necesario no dejar transcurrir tiempo entre el pecado y la conversión. Este es el misterio de la santidad. Cuando pequemos no debemos mirarnos a nosotros mismos, sino mirar a Cristo inmediatamente. Es necesario que los pecadores regresen a Dios.
Debemos rezar mucho por nuestros presbíteros, pidiendo que sean sacerdotes santos para la Iglesia, pidiendo también nuevas vocaciones, sin miedo a que uno de nuestros hijos decida entregar su vida a esta misión. Los sacerdotes no necesitan nuestro juicio, ni nuestras críticas; sino nuestra oración y nuestro amor. En este tiempo en que en muchas iglesias se han quitado los confesionarios es necesario revitalizar este sacramento. Deberíamos colgar un gran cartel en la fachada de nuestras parroquias que dijera: "SE BUSCAN PECADORES".
NOTA: He tratado de transcribir un resumen de lo que fue la conferencia de ayer. Seguramente que he dejado muchas cosas olvidadas y he enfatizado en otras. Este es el resultado de unir las notas que tomé en el acto. Como veis está un poco deslabazado, pero confío en que se entienda.

domingo, 18 de septiembre de 2011

JMJ. Voluntariado con los checos.

Recién llegado de nuestra peregrinación a Medjugorje me informé de que mi voluntariado era en un colegio de Madrid, con algunos hermanos más de mi comunidad, colaborando con un grupo de peregrinos checos a que su estancia en Madrid durante la JMJ fuese lo más agradable posible.
Este ha sido otro de los grandes regalos que Dios nos ha concedido este verano: compartir esa semana con personas a las que no conocía de nada y la confirmación - una vez más - de que la Iglesia Católica es MUY GRANDE.
Todo un ejemplo de orden y organización estos peregrinos checos. La verdad sea dicha, al principio nos asustaron cuando les vimos descargar de sus autocares tanto material: capilla ambulante, hospital de campaña, instrumentos musicales de todo tipo, etc.
Convirtieron el colegio en una gran parroquia para todos los peregrinos checos que estaban en Madrid. Tenían su propio servicio de información, traductores, médicos, servicio de limpieza, distribución de comida, etc.
No han dado ningún problema a los vecinos que incluso  nos han felicitado a los voluntarios, tanto que nos llegaron a ofrecer las piscinas de sus comunidades de vecinos para que las usaran.
No he contado aún que en total hemos acogido a 700 peregrinos en el colegio de los 1.300 que dependían de este grupo, el resto se han repartido en otros dos colegios.
Hemos compartido con ellos mucho tiempo, charlas traducidas con los intérpretes que ellos traían, bromas, cantos, celebraciones... pero sobre todo, hemos compartido la FE, sin quererlo.
Su jornada comenzaba muy temprano, a las siete de la mañana ya empezaban a ducharse y tomar desayunos para irse a recorrer la ciudad.
Una de las escenas más impresionantes era verles regresar, a partir de las ocho de la tarde, cansados y cargados con sus mochilas y, olvidándose de todo, postrarse en el patio del colegio para adorar al Santísimo Sacramento durante una hora. Era algo especial, con meditaciones de los sacerdotes, oración en silencio y cantos. Nosotros no entendíamos nada de lo que decían ni cantaban, pero no hacía falta, sólo queríamos postrarnos de rodillas junto a aquellos jóvenes checos para adorar lo mismo: un Dios que ha querido quedarse con nosotros a través de la Eucaristía.
Entre todos los peregrinos que han pasado por nuestro colegio hay muchas historias impresionantes, quiero destacar la de uno muy especial, se trata de un joven que ha hecho todo el recorrido desde Praga a Madrid en un "patinete". Se trataba de un artilugio parecido a una bicicleta pero sin sillín ni pedales. El funcionamiento consistía en impulsarlo con los pies, como un patinete y disponía de frenos para ambas ruedas en el manillar. Durante 28 días este peregrino ha recorrido los 2.800 Km. de distancia. Cuando le pregunté de dónde sacaba la fuerza para poder impulsar su "invento" durante tantos días y tantos kilómetros me mostró un rosario que llevaba en el bolsillo y me señaló a la capilla en la que había un sagrario.
Una de las noches nos sorprendió ver la despedida de varias parejas de jóvenes al regresar al colegio. Ambos se impartían la bendición haciendo la señal de la cruz sobre la frente del otro y luego se daban un abrazo antes de separarse para ir a dormir cada uno a su zona.
Sorprende ver como el cristianismo ha sobrevivido durante tantos años en un país como la República Checa a pesar de la represión comunista.

lunes, 5 de septiembre de 2011

MEĐUJOVEN’ 2011 (Noche en el Podbdro)

El otro de los montes importantes en Međugorje es el Podbdro, también llamado Monte de las Apariciones. En este lugar tuvieron lugar las primeras apariciones a los videntes, de ahí su nombre. Está al lado del pequeño pueblo de Bijakovici.
Este monte tiene menor altitud que el Kriçevac y en él también se han colocado placas de bronce que representan los misterios del rosario. A mitad del monte hay una zona más plana en la que se ha colocado una escultura de la virgen en un pequeño recinto vallado con forma de estrella. En esa zona también hay una imagen de cristo crucificado.
En la parte más baja del monte y cercano a las casas del pueblo hay un lugar en el que unas cruces de hierro de color azul recuerdan el lugar en el que sucedieron muchas de las apariciones cuando el acceso al monte fue prohibido por las autoridades comunistas.
Durante todo el día son muchísimos los peregrinos que suben este monte rezando el rosario. También es un lugar de oración muy importante. Impresiona el silencio, sobre todo en la zona alrededor de la Virgen.
Además de subir rezando el rosario durante el día, también se suele subir en medio de la noche a rezar a este lugar. Desde allí se puede ver la parroquia.
Este año hemos subido de noche porque Ivan Dragicevic había anunciado que acudiría allí a las once de la noche y que tendría lugar en ese momento la aparición de la Virgen y que le daría el correspondiente mensaje.
Hemos rezado el rosario mientras esperábamos el momento de la aparición. Luego todos hemos guardado silencio mientras esta ocurría. Finalmente nos han transmitido el mensaje de la Virgen que había venido "acompañada de ángeles" y nos había bendecido a todos los presentes.
Nos hemos quedado durante un largo rato en el lugar, en oración y luego hemos descendido con mucho cuidado alumbrados por nuestras linternas.
En el camino de descenso ha sucedido algo que ocurre con cierta frecuencia en Međugorje. Hemos escuchado cómo pedían a voces la presencia de un sacerdote con urgencia. Con nosotros estaba un presbítero que ha acudido rápidamente, saltando piedras de tres en tres, y cerca había otro cura de nuestro grupo que también ha llegado enseguida al lugar. Pronto se han juntado unos seis sacerdotes que, unidos, han empezado a rezar el credo y a imponer sus manos sobre una religiosa. Yo he permanecido a cierta distancia hasta que me he asegurado de que mi hija pequeña se alejara de la escena en compañía de mi esposa a un lugar "seguro". Todos los que bajábamos juntos hemos empezado a rezar el rosario.
Esta joven religiosa estaba sudorosa como los púgiles que deambulan por el cuadrilátero en el décimo asalto medio "groguis". Aquella hermana estaba librando un combate con "alguien" que le quería arrebatar su "gran tesoro": LA FE.
He podido percibir cómo se volvía a calmar su respiración cada vez que el grupo de sacerdotes imponía las manos sobre ella. Sin embargo su respiración y su cuerpo se aceleraba al rezar el "Credo" que ella intentaba seguir pero no podía. Era como si algo, o "alguien" le paralizase los labios ante esta oración. Su rostro también cambiaba, sólo la imposición de manos la consolaba.
Frente a ella, arrodillada, había otra religiosa de más edad que cogía la mano de esta Hermana entre las suyas mientras limpiaba el sudor de su rostro y repetía en italiano: "Repite conmigo: en vos confío. Sagrado Corazón de Jesús, en vos confío".
No quiero entrar en más detalles sobre lo que el maligno estaba haciendo con la primera de las Hermanas, sino insistir en esta segunda que me ha mostrado el verdadero rostro de Cristo, el AMOR. Era todo ternura para esta hermana, a la vez que firmeza en su determinación porque aquello acabara cuanto antes. No la he visto ni un solo momento de duda, no ha parado de repetir su oración al Sagrado Corazón de Jesús, a la Divina Misericordia.
Todos los detalles que os describo son solamente para que podamos ver la importancia de la ORACIÓN, de la comunión entre los cristianos. Yo no sé bien en que idioma estábamos rezando, sólo sé que rezábamos todos lo mismo siguiendo las indicaciones de un sacerdote. Cuando ellos imponían sus manos, nosotros les acompañábamos y seguíamos rezando.
Mientras, esta mujer arrodillada no dejaba de repetir su oración a la Divina Misericordia mientras seguía dando todo el amor que podía a su Hermana.
Confieso que he sentido miedo al principio, por eso he alejado a mi mujer y a mi hija y me he acercado al refugio de mis dos amigos sacerdotes -por si acaso-. Luego he encontrado la paz en la COMUNIÓN de tantos sacerdotes y hermanos que orábamos unidos. Pero, fundamentalmente, he visto a la Madre Iglesia en el rostro de esta Hermana -o quizás Madre- que cuidaba de su Hermana -o su Hija- como sólo saben hacer las madres. He visto cómo estaba dándole lo mejor que tenía que era su FE, acompañándolo con su oración.
Uno de los sacerdotes le ha dado la absolución de todos sus pecados. Pronto ha terminado todo. La hermana ha vuelto a la normalidad, poco a poco, acompañada por esta otra hermana que no ha dejado de limpiar su sudor y orar.
El momento de la aparición arriba en el Podbdro ha sido importante aunque yo no he visto nada especial ni he sentido nada extraordinario. Pero os puedo asegurar que esta noche he visto a Dios y a su Madre en el amor que salía de esta mujer, en la solicitud de estos sacerdotes hacia una Hermana necesitada, en la comunión de tantos como hemos orado unidos por ella.
Luego en el camino de vuelta hacia nuestras pensiones hemos pedido al sacerdote que nos acompañaba que nos diera su bendición. Entonces nos hemos podido ir a dormir más tranquilos.