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lunes, 16 de septiembre de 2013

ESTAMOS DE VUELTA

Mañana sale a la venta el nuevo libro de Jesús García. Su título es "ESTAMOS DE VUELTA" y en la portada aparece un peregrino con una camiseta en la que leemos "MEDJUGORJE II". Esta portada resume bastante bien lo que contiene el libro. Aunque realmente no es una segunda parte de "MEDJUGORJE", sí que es la consecuencia de aquel libro a unos años vista.

En este caso, el hilo conductor vuelve a ser una peregrinación a aquella "aldea entre montañas" de Bosnia-Herzegovina, pero con la peculiaridad de que la peregrinación es en autobús, uno de esos autobuses que cada año forman parte del conocido MEDJUJOVEN del que tanto os he hablado.
Entre los ocupantes de este autobús de papel, el autor ha seleccionado a nueve para que nos cuenten su testimonio durante el viaje.
Todos ellos tienen un punto en común, ya han estado antes en Medjugorje y ahora vuelven, pero también todos ellos han hecho el viaje de vuelta a sus ciudades, a sus casas, a sus trabajos, a sus ambientes trayendo algo de allí que les ha transformado no sólo a ellos sino también a muchos de los que les rodean.
Desde un padre de familia numerosa que se lía la manta a la cabeza y empieza a organizar el MEDJUJOVEN hasta un matrimonio de diseñadores de interiores instalados en las altas esferas del mundo del diseño, pasando por un jugador olímpico de hockey hierba o una abogada con sueldo de seis cifras, sin olvidarnos de una de las inquilinas de las portadas de las revistas del corazón.
No podía faltar el testimonio de un sacerdote, puesto que no se debe peregrinar sin, por lo menos, un ministro ordenado. A este grupo hay que añadir un periodista radiofónico, de esos que llamamos "voces de la radio", un padre de familia numerosa en situación de desempleo y una joven universitaria.
En principio, el cóctel parece interesante. Entre ellos no se conocen de nada, pero se han instalado en las páginas (asientos) de este libro (autobús) en el que todavía hay sitio para tí, querido lector.
Entre parada en área de servicio y noche de camping, a la sombra de uno de los árboles de la explanada de Medjugorje o a bordo del ferry en el que cruzamos el Adriátrico, ellos quieren contarte su historia de conversión. Si quieres participar de esta peregrinación, a partir de mañana, 17 de septiembre, compra tu ejemplar.
Como anticipo os dejo el vídeo promocional.

martes, 6 de noviembre de 2012

"ESCLAVOS EN EL PARAÍSO"

Ahora que el otoño ha llegado tiñendo nuestros bosques de colores y llenando nuestros parques y jardines de hojas caídas. Con la bendita lluvia empapando las calles y, de paso, rellenando nuestros embalses. En este tiempo en que los termómetros empiezan a almacenar el mercurio en la zona inferior, o bien, en los digitales desaparece el segundo dígito como si entrara en proceso de hibernación. Llegando estos días apetece sentarse en torno a la mesa saboreando un café calentito y endulzarlo con un poco de azúcar y si es azúcar de caña, mejor aún.
En mi caso tengo que privarme de esta última parte, porque la diabetes no me lo permite, y conformarme con un par de "sacarinas". Pero hoy no quiero escribir sobre el otoño ni sobre las enfermedades que, a cada uno, nos van apareciendo con el paso de los años. Este blog trata sobre el azúcar, y más concretamente sobre el azúcar de caña.
Seguramente que al situarnos en la escena que describía al principio de estas líneas no hemos pensado en lo que hay detrás de esas dos cucharadas o terrones de cristalitos blancos o morenos que depositamos en nuestra taza de café.
No trataré de explicaros todo el proceso de elaboración de tan dulce producto, ni mucho menos. Lo que os propongo es que acompañéis esa taza de café con un complemento ideal que es la lectura de un buen libro. En concreto del nuevo libro, que hoy sale a la venta, de Jesús García. El título del mismo es: "ESCLAVOS EN EL PARAÍSO". Una frase bajo el título aclara: "El Reino de Dios en los bateyes dominicanos. La historia del misionero español Christopher Hartley Sartorius."
Como dice el Cardenal Cañizares en las páginas iniciales, a modo de presentación, el libro es un auténtico regalo para quien lo lea, como ha sido para mí un verdadero don y gracia, que estimula, alienta y hace proclamar las maravillas que la misericordia de Dios realiza a favor de la Iglesia y de los hombres.
Como dice el mismo autor, no se trata de la biografía de un superhéroe, para eso están los cómics de Batman o Superman; sino del relato de la acción de Dios en un hombre de Dios, un siervo y servidor, fiel y cumplidor del Señor. Este misionero es el sacerdote español Christopher Hartley Sartorius, pero entre las líneas de este libro desfilan muchos hombres y mujeres de Dios cuyas historias, desde la pobreza, el sufrimiento, la esclavitud incluso, reflejan de forma increíble la fe en un Dios que es Amor, rico en misericordia en medio de los campos de caña de San José de los Llanos en República Dominicana, entre los pobres mas pobres.
Cada página del libro es como un machetazo a las cañas que se elevan en los bateyes, que hace rezumar el líquido que guarda en su interior, que no es otro que la esperanza, la alegría y el gozo de vivir con la apremiante necesidad de evangelizar, de entregar la vida para llevar el Amor de Cristo a los demás.
En estos días en que tanto estamos teorizando sobre la Nueva Evangelización, llega a las librerías este libro que nos habla de lo que verdaderamente es eso de la Nueva Evangelización. El "ardor misionero" que transmite el padre Christopher en las cartas que envió desde la misión y que son el hilo conductor de este libro, nace del tiempo, del tiempo de oración, de horas y horas de oración ante el Sagrario que le regalaron las Misioneras de la Caridad. Porque no hay Nueva Evangelización sin Eucaristía.
Pues, ahora que el clima invita al recogimiento en nuestros hogares, ante una taza de café con azúcar de caña dominicano (o con sacarina), os invito a la lectura de "ESCLAVOS EN EL PARAÍSO" con disponibilidad total para contemplar las maravillas que la misericordia de Dios sigue manifestando en medio de nosotros.

viernes, 14 de septiembre de 2012

MEDJUJOVEN'2012: Tu, Iglesia mia.

Ya nos hemos presentado todos y hemos convivido durante casi cuatro días en este autobús virtual. Después de tantos kilómetros, han sido muchas las horas compartidas y empezamos a ser un pueblo donde conocemos al vecino de al lado, y al de dos calles más abajo.
Cuando se lanza la campaña de la peregrinación no se pone ningún requisito a las personas que quieran animarse a este viaje, como tampoco lo he puesto yo en esta peregrinación bloguera. La consecuencia es que en los buses había peregrinos venidos de muy distintos lugares: Madrid, Extremadura, Valencia, Castilla-León, Castilla-La Mancha, Canarias, Galicia, Murcia, prácticamente de todas las zonas de España y también de Méjico, Colombia. No se pide ningún pasaporte para subirse a este carro.
Ni siquiera se pide el carnet de cristiano, ese que nos gusta tanto tener la potestad de repartir y que con tanta facilidad negamos al prójimo sin mirar antes si nosotros somos dignos de él.
La procedencia, en este último sentido, es muy variopinta: religiosas, sacerdotes, diáconos, cristianos comprometidos con sus parroquias, pertenecientes al Camino Neocatecumenal, a Cursillos de Cristiandad, al Opus Dei, Carismáticos; pero también cristianos de los que abandonaron la Iglesia hace muchos años y que por invitación de algún conocido o familiar han decidido ser partícipes también de esta experiencia única.
Tampoco se pide certificado médico ni condicionante alguno por razón de edad. Desde los más pequeños de 2 años hasta algunos rondando los 80, todos tienen su sitio.
Han bastado estos pocos días para que ese grupo que partía de Ventas empiece a ser un pueblo que camina unido en busca de Dios.
Hemos celebrado la Eucaristía en uno de los camping a primera hora de la mañana. Algunos de los acampados han permanecido ajenos a nuestra presencia, pero una señora italiana se ha parado a observarnos desde una de las vallas. Estaba emocionada ante el espectáculo que contemplaba y que nosotros, por ser parte de él, no podíamos ver. Este espectáculo no era otro que un grupo de 200 personas se acomodaba en el suelo, buscando resguardo del caluroso sol de la mejor manera posible o imposible en muchos casos, para celebrar la Santa Misa. La señora estaba boquiabierta hasta que la hemos invitado a unirse a nosotros, protegida bajo un paraguas ha asistido a nuestra celebración, sentada en el suelo hasta que le hemos facilitado una de nuestras sillas plegables.
La he visto emocionada en el momento de la comunión. Al finalizar se ha despedido dando las gracias a los que estaban más cercanos a ella y nosotros hemos corrido hasta los buses.
Esta es la imagen que recuerda aquel momento.
No creo que hayan sido nuestros cantos lo que le han atraído, pues, aunque nos esforzamos en hacerlo lo mejor que podemos, es complicado tener buenas voces a primera hora de la mañana después de haber dormido en tienda de campaña. Tampoco creo que haya sido nuestras vestimentas, pues os las podéis imaginar. Entonces, ¿Qué hace que una mujer que regresa de tomar el sol en la playa se detenga a celebrar la Eucaristía en un idioma que no es el suyo con un grupo de personas a las que no conoce de nada?
Yo creo que este es el misterio de la Iglesia, de nuestra Madre Iglesia, que cuando muestra el rostro de Cristo, atrae. Esto es lo que ha visto en nosotros, a la Iglesia, que como Madre que es, se ha mostrado abierta a través nuestro, dando lo que tiene. Y ¿Qué es lo que tiene? Pues a Jesucristo vivo y presente en cristianos que se aman, que sin importarles quien es quien, se unen, se ayudan, recogen sus tiendas, sacos y equipajes colaborando unos con otros y, rápidamente, se disponen a recibirle a Él para poder continuar el viaje.

A lo lejos se ven ya las luces del Podbro. Está anocheciendo, pero las ganas de llegar a Medjugorje pueden más que el cansancio.

lunes, 16 de abril de 2012

"Haz de mí lo que quieras"


Como culminación a la Octava de Pascua decidimos pasar el día en La Aguilera. No ceso de dar gracias a Dios por el don tan grande que ha sido para mí y para toda nuestra familia el haber conocido esta casa y a cada una de sus Hermanas.
Ayer terminamos la jornada celebrando la Eucaristía con ellas. Llegamos al oratorio antes de que comenzara la Misa y todavía estaba expuesto el Santísimo. Pudimos orar un rato, de rodillas ante Él. Sólo en medio de la compañía de estas mujeres sentí, de nuevo, el amor inmenso de Dios que no me abandona, que ha resucitado y se ha quedado en los sacramentos, pero sobre todo, en la Eucaristía.
Para hacer la reserva entonaron un canto que me emociona profundamente, es el mismo canto que hicieron en el momento de la entrada de mi hija en el Convento. La música no la puedo reproducir, pero sí el texto:

Padre, me pongo en tus manos, 
haz de mí lo que quieras, 
sea lo que sea, te doy las gracias.

Estoy dispuesto a todo, 
lo acepto todo, 
con tal que tu voluntad se cumpla en mí, 
y en todas tus criaturas.
No deseo nada más, Padre.

Te confío mi alma, 
te la doy con todo el amor 
de que soy capaz, 
porque te amo.

Y necesito darme, 
ponerme en tus manos sin medida, 
con una infinita confianza, 
porque Tú eres mi Padre.
Charles de Foucauld


viernes, 24 de febrero de 2012

Sor Vicky

En la noche de ayer acudimos a la Basílica de la Merced de Madrid. A las 19:30 rezamos el Santísimo Rosario (misterios luminosos) para a continuación ceder el micrófono a Sor Vicky.
Es una mujer menuda, un poco encorvada ya por el paso de los años. Bajo su velo asoma un poco de pelo blanco que no sé si son canas o el resplandor de la pureza que ella emana.
Antes de iniciar su charla, o meditación, o reflexión, o ... -la verdad es que no sé muy bien lo que ha sido, ni falta que hace saberlo- ella ha hecho una oración invocando al Espíritu Santo -quizás todo haya sido sólo una oración-. Ante mis propios ojos he visto -y escuchado- cómo entraba en una intimidad tal con el Espíritu Santo que sus palabras miraban hacia dentro de su Ser y del de todos los presentes para contemplar la obra de Dios en su Vida y en la nuestra. Ha pasado a hablar al Hijo y al Padre y, sin darse cuenta, estaba adorando a la Santísima Trinidad, contemplando los "ángeles" que nos custodian a cada uno de los presentes.
Ha invocado con fuerza a los Santos Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael para que nuestras oraciones suban "rápido, como incienso" hasta el Padre.
Nos ha hablado sobre la CUARESMA como Tiempo de Gracia, Tiempo de Salvación, Tiempo Favorable.

Trataré de transcribir brevemente lo que yo percibí ayer de este encuentro con Sor Vicky:

Todas las Gracias que podamos recibir en este tiempo se desprenden de dos Sacramentos: la Confesión y la Eucaristía. Los sacramentos son la acción de Dios mismo que se revela a través de la Iglesia. Especialmente en este tiempo debemos acudir al Sacramento de la Confesión. Es posible que, en estos tiempos, tengamos más dudas y temor que nunca por todo lo que ha ocurrido recientemente con algunos pastores. Pero la Virgen María en uno de los últimos mensajes a Mirjana en Medjugorje le dijo: "No critiquen a los pastores, porque Dios los ha elegido para guiarles". Los pastores necesitan ser sostenidos por nuestro cariño. A veces decimos: Pero, si es un hombre como yo, pecador como yo... ¿Como voy a confesarle a él mis pecados? Es cierto que es un hombre, y que es pecador, pero ha sido ungido por Dios, sus manos fueron ungidas el día de su ordenación, como fué ungido el Rey David. Tiene un ministerio sacerdotal. Ha renunciado a mucho por un amor más grande.
En realidad, cuando nos acercamos al Sacramento del Perdón, ¿somos conscientes de que Dios nos va a absolver? Mejor aún, ¿tenemos plena conciencia de que fuimos perdonados hace 2.000 años? ¿Sabemos que es la sangre de Cristo -derramada una vez para siempre- la que nos ha sanado y purificado?
Con nuestros pecados nos hemos hecho daño a nosotros y a los demás, esto es verdad, pero más verdad aún es que Dios ha sacrificado a su único Hijo para que seamos perdonados.
Dice el profeta Isaías: Venid, pues, y disputemos -dice Yahveh-: Así fueren vuestros pecados como la grana, cual la nieve blanquerán. Y si fueren rojos como el carmesí, cual la lana quedarán. (Is 1, 18). Dios no ha dejado de amarnos ni un instante. Dice San Agustín: Más allá de vuestras miserias está el perdón de Dios. Cada vez que vamos al sacramento de la confesión, ¿somos conscientes de todo esto? Nuestros pecados quedan limpiados por la misericordia de Dios derramada en su sangre y hace que nuestra alma brille radiante con el resplandor de la Gloria de Dios, de su Gracia.
San Agustín también dice que Dios ama al pecador, no su pecado.
Dios, que nos ha perdonado, quiere retirar de nosotros el sentimiento de culpabilidad que tanto daño nos hace. Porque en el fondo de nuestro corazón no acabamos de sentirnos limpios ya que entendemos el perdón desde una perspectiva humana que no es la perspectiva de Dios. Tenemos que dejarnos limpiar hasta quedar más blancos que la nieve.
En el fondo no somos aquello que deseamos ser, pero Dios lo va transformando si le dejamos. Tenemos que dejarle porque Él es un caballero. Esto es muy sencillo sólo requiere de nuestra HUMILDAD.
La HUMILDAD es la llave que abre el corazón de Dios y la puerta es la ORACIÓN. Miremos el ejemplo de María Magadalena que se ha puesto a los pies de Cristo y se los ha lavado con sus lágrimas, enjugado con sus cabellos y luego los ha regado con perfumes. No ha ocultado su condición, no le ha importado que la vean. Ha reconocido a su hacedor, a Aquel a quien debe la Vida. Se ha humillado y nos ha mostrado el camino para acceder al corazón de Jesús que es la humildad. El Señor la ha reconocido, ha reconocido el Ser de hija de Dios, su ciudadanía del Cielo y la presencia de la Vida que Dios le ha transmitido. Porque esto es lo que somos: Hijos de Dios. Somos ciudadanos del Cielo, marcados por el Espíritu Santo para la salvación. Esto es lo que Cristo ha visto en María Magdalena y lo que ve en cada uno de nosotros. Él ve lo que en esencia queremos ser, para lo que hemos sido creados.

Al Sacramento de la Eucaristía venimos a llenarnos de la Paz de Cristo para salir "blancos como la nieve". Dios viene a borrar lo que en nosotros ha entristecido al Espíritu Santo. En la Eucaristía hay una parte de Liturgia de la Palabra en la que algo nos quiere decir Dios.
Durante esta cuaresma debemos ejercitarnos en practicar las tres virtudes teologales: FE, ESPERANZA y CARIDAD.
Dios quiere darnos un "baño de lejía" para blanquearnos, pero no lo va a hacer sin añadir "suavizante" que nos "esponje" el corazón que, poco a poco, se nos va endureciendo. ¡Poco creemos en esto! ¡Poco se ensancha nuestro corazón al escuchar esto!
Uno de los medios que Dios nos ha dado para ayudarnos a conseguir esto es la Palabra de Dios.
Dice San Pablo: Por lo demás, sabemos que en todas las cosas interviene Dios para bien de los que le aman, de aquellos que han sido llamados según su designio. (Rm 8, 28)
Uno de los grandes problemas es que nuestra soberbia nos impide dejarnos amar por Dios y por el otro.
La Virgen no se cansa de repetirlo: "Hijitos, sin mi amor no pueden vivir ni con Dios ni con el hermano". El camino de la salvación es el AMOR. Sólo el amor, nada más que el amor, únicamente el amor.
"Y la esperanza no falla, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones con el Espíritu Santo que nos ha sido dado". Y ¿Cuándo nos ha sido dado este Espíritu Santo? El día de nuestro Bautismo. Dios nos ha comunicado su propia vida y nos la sigue comunicando cada instante, cada una de las 24 horas de cada día y el momento en que deje de hacerlo, dejaremos de existir.
Cada vez que nos sentimos mal por nuestros pecados, Dios no nos condena, sino que espera nuestro arrepentiemiento porque Él ya nos ha perdonado. Él nos mira como Padre y lo que ve es a su hijo.
"Oren y, a través de la oración, descubrirán el amor".
"Ustedes no han mostrado gratitud al Padre, ni le han dado Gloria...Mientras no amen, no llegarán a conocerlo a Él, porque Dios es amor. No tengáis miedo hijos míos."
"En el amor no hay temor".
"Pues estoy seguro de que ni la muerte ni la vida ni los ángeles ni los principados ni lo presente ni lo futuro ni las potestades ni la altura ni la profundidad ni otra criatura alguna podrá separarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús Señor nuestro".  (Rm 8, 38-39).
¿Por qué temer entonces? Si nada nos podrá separar de su amor. Ahora que tantos falsos profetas nos hablan del fin del mundo, de las profecías mayas, de diciembre de 2012, etc. En el evangelio el mismo Jesús dice que "ni el Hijo sabe, sólo el Padre conoce el cuándo".
"Acepten a mi Hijo y habrán aceptado el amor".
No hay amor donde no hay fe.
No hay paz donde no hay amor.
En este tiempo difícil que nos toca vivir por la crisis económica tenemos que rezar por nuestros gobernantes, porque Dios suscite buenos líderes. En la epístola a Timoteo dice: "Ante todo recomiendo que se hagan plegarias, oraciones, súplicas y acciones de gracias por todos los hombres; por los reyes y por todos los constituidos en autoridad, para que podamos vivir una vida tranquila y apacible con toda piedad y dignidad." (1 Tm 2, 1-2). Esto no se consigue en unos días, sino siendo constantes en nuestra oración. ¿Cuánto tuvo que orar David por su hijo Salomón? Salomón se alejó de Dios y así le fue a su pueblo. En España, nuestros gobernantes y políticos se han alejado también de Dios y no hace falta mirar mucho para ver cómo estamos. La oración constante de David consiguió la sabiduría de Dios para su hijo Salomón. Imitemos al rey David en esta forma de orar. Sólo la ORACIÓN.
Seamos humildes y aceptemos que sin Jesús no podemos nada.
El Espíritu Santo está dentro de nosotros, el Espíritu de la Verdad. Pero nuestro cerebro es "lerdo para la fe".
"¿No sabéis que sois santuario de Dios y que el Espíritu de Dios habita en vosotros?" (Rm 3, 16).
Esto es lo que nuestro cerebro, nuestra inteligencia, se resiste a creer, porque es lerdo. Él, el Espíritu de Dios, el Espíritu de la Verdad, el Espíritu Santo está en ti. No tienes necesidad de más imágenes, mira en tu interior, ahí habita Él, en toda su plenitud. No podemos seguir viviendo amargados día y noche sin aceptar esto, la ternura del amor de Dios que ha querido habitar en cada uno de nosotros.
Seamos activos en la oración y en el amor. Sin temor. "No os dejaré huérfanos".
Cada vez que volvemos del confesionario hay una gran fiesta en el cielo con todos sus ángeles porque un pecador se ha convertido (Lc 15, 10).
"Él sana a los de roto corazón, y venda sus heridas" (Sal 147, 3).
Ejercitemos nuestro lerdo corazón para creer que de los Sacramentos salimos limpios.
Hagamos un acto de fe y digamos: Yo creo que me amas.
"dado que eres precioso a mis ojos, eres estimado, y yo te amo." (Is 43, 4).
Hagamos un acto de esperanza y digamos: Yo se que me vas a ayudar.
"Si me pedís algo en mi nombre, yo lo haré" (Jn 14, 14).
"Confiadle todas vuestras preocupaciones, pues Él cuida de vosotros" (1P 5, 7).
Dios tiene un ansia grande de que le creamos, que oremos y le creamos.
Ejercitemos la fe, la esperanza y el amor.

Como habéis podido leer sólo son unas ideas encadenadas a raiz de unas notas rápidas. La verdad es que ha pasado una hora y media y nos hemos quedado con ganas de más, a pesar del frío de la noche madrileña.
A la salida nos hemos despedido de ella. Abrigada con su hábito ha abandonado la calle del General Moscardó, pero algo se ha dejado entre nosotros, una parte de su Ser, de su Vida, se ha derramado sobre cada uno de los allí presentes.
Gracias Sor Vicky.

lunes, 20 de febrero de 2012

Del remordimiento a la alabanza: Cristo continúa perdonando los pecados.



Un día que Jesús estaba en casa (tal vez en la casa de Simón Pedro, en Cafarnaúm), se reunió tal multitud que no se podía de modo alguno entrar por la puerta. Un grupito de personas que tenía un familiar o amigo paralítico pensó superar el obstáculo destapando el techo y descolgando al enfermo por los bordes de una sábana ante Jesús. Él, vista la fe de aquellos, dice al paralítico: «Hijo, tus pecados te son perdonados».

Algunos escribas presentes piensan en sus corazones: «¡Blasfemia! ¿Quién puede perdonar los pecados, sino Dios sólo?». Jesús no desmiente su afirmación, pero demuestra con los hechos tener sobre la tierra el poder mismo de Dios: «Para que sepáis que el Hijo del hombre tiene en la tierra poder de perdonar pecados –dice al paralítico--: “A ti te digo, levántate, toma tu camilla y vete a casa”».

Lo que ocurrió aquel día en casa de Simón es lo que Jesús sigue haciendo hoy en la Iglesia. Nosotros somos aquel paralítico, cada vez que nos presentamos, esclavos del pecado, para recibir el perdón de Dios.

Una imagen de la naturaleza nos ayudará (por lo menos me ha ayudado a mí) a entender por qué sólo Dios puede perdonar los pecados. Se trata de la imagen de la estalagmita. La estalagmita es una de esas columnas calizas que se forman en el fondo de ciertas grutas milenarias por la caída de agua calcárea desde el techo de la cueva. La columna que pende del techo de la gruta se llama estalactita, la que se forma abajo, en el punto en que cae la gota, estalagmita. La cuestión no es el agua y su flujo al exterior, sino que en cada gota de agua hay un pequeño porcentaje de caliza que se deposita y hace masa con la precedente. Es así que, con el paso de milenios, se forman esas columnas de reflejos irisados, bellas de contemplar, pero que si se miran mejor se parecen a barrotes de una celda o a afilados dientes de una fiera de fauces abiertas de par en par.

Lo mismo ocurre en nuestra vida. Nuestros pecados, en el curso de los años, han caído en el fondo de nuestro corazón como muchas gotas de agua calcárea. Cada uno ha depositado ahí un poco de caliza --esto es, de opacidad, de dureza y de resistencia a Dios— que iba haciendo masa con lo que había dejado el pecado precedente. Como sucede en la naturaleza, el grueso se iba, gracias a las confesiones, a las Eucaristías, a la oración. Pero cada vez permanecía algo no disuelto, y ello porque el arrepentimiento y el propósito no eran «perfectos». Y así nuestra estalagmita personal ha crecido como una columna de caliza, como un rígido busto de yeso que enjaula nuestra voluntad. Se entiende entonces de golpe qué es el famoso «corazón de piedra» del que habla la Biblia: es el corazón que nos hemos creado nosotros mismos, a fuerza de convenios y de pecados.

¿Qué hacer en esta situación? No puedo eliminar esa piedra con mi voluntad sola, porque aquella está precisamente en mi voluntad. Se comprende pues el don que representa la redención obrada por Cristo. De muchas maneras Cristo continúa su obra de perdonar los pecados. Pero existe un modo específico al que es obligatorio recurrir cuando se trata de rupturas graves con Dios, y es el sacramento de la penitencia.

Lo más importante que la Biblia tiene que decirnos acerca del pecado no es que somos pecadores, sino que tenemos un Dios que perdona el pecado y, una vez perdonado, lo olvida, lo cancela, hace algo nuevo. Debemos transformar el remordimiento en alabanza y acción de gracias, como hicieron aquel día, en Cafarnaúm, los hombres que habían asistido al milagro del paralítico: «Todos se maravillaron y glorificaban a Dios diciendo: “Jamás vimos cosa parecida”».

Raniero Cantalamessa.

martes, 13 de diciembre de 2011

Estad siempre alegres

El pasado domingo celebramos el domingo "GAUDETE". Este domingo se llama así por la primera palabra del introito de la misa "GAUDETE", es decir: ALEGRAOS.

Toda la liturgia de la Palabra del pasado domingo nos habla de la cercanía ya de la venida del Señor. Este es el motivo por el que se nos invita a la alegría. Sobre todo la segunda lectura de la 1ª Epístola a los Tesalonicenses lo decía de manera muy explícita: "Estad siempre alegres".

Ante este imperativo del apóstol de los gentiles ¿cuál es nuestra respuesta? Desde luego que no es la obediencia ciega a tal mandato y para constatarlo sólo hace falta mirarnos en el espejo, para no señalar a nadie.

¡Qué difícil es lo que manda San Pablo! "siempre alegres". Pero... ¿siempre, siempre? Dicen los santos que un cristiano triste es un triste cristiano. A todos nos resulta fácil exponer los motivos y las causas de nuestra tristeza, algunos muy fundamentados. Es complicado estar siempre alegres si sólo nos miramos a nosotros mismos y nuestros problemas y dificultades. Apoyados sólo en nuestras fuerzas podemos muy poco o casi nada.

La carta a los Tesalonicenses nos da una primera ayuda, imprescindible: Sed constantes en orar. Y ¿cómo se mide esa constancia en la oración? Para ello he acudido al diccionario que, a falta de otra iluminación, suele dar buenas respuestas. La definición hace relación a la perseverancia y también habla de una duración permanente y de mantener la gracia hasta el final. Y si perseveramos en la oración ¿desaparecen esos problemas y las dificultades que nos llevan a la tristeza? Pues, posiblemente no; pero se ven desde otra perspectiva distinta porque el trato directo con el Padre te enseña que todo está bien hecho aunque no esté  hecho como a ti te gustaría. Que nada ocurre por casualidad y que Dios hasta de un mal aparente puede sacar un bien. ¿Cuánto tiempo debemos orar? constantemente nos dice San Pablo.

La segunda ayuda que nos da el apóstol es: En toda ocasión tened la Acción de Gracias. Esta es la definición de la Eucaristía: Acción de Gracias. No es suficiente con la oración, es necesaria también la Eucaristía. ¿Con qué frecuencia? pues San Pablo lo dice también muy claro: en toda ocasión. Porque es imposible que la presencia real de Él dentro de nosotros no nos transforme por completo. Si realmente creemos esto y lo practicamos resulta más fácil la alegría.

Ésta es la voluntad de Dios en Cristo Jesús para cada uno de vosotros. No se acaban aquí las facilidades que el Señor nos da para llegar a esa alegría. También nos ha dejado a una mediadora extraordinaria que es nuestra Madre, la Virgen María. De ella decimos en las letanías lauretanas del Santo Rosario que es causa de nuestra alegría.
Que ella nos ayude a perseverar en la oración y acudir a la Eucaristía en toda ocasión.

lunes, 14 de noviembre de 2011

Fin de semana "romántico"

Hemos pasado este fin de semana en una finca de la provincia de Guadalajara, rodeados de encinas, junto con otros matrimonios y amigos. Ha habido "niñeras" para los niños. Cena romántica a la luz de las velas, música de vals para bailar. Momentos de intimidad para hablar de lo mucho que nos queremos. Paseos contemplando los lindos paisajes y la fauna del entorno. Lejos del mundanal ruido.
Contado así, podría ser un anuncio de agencia de viajes bastante tentador. Nada de lo anterior es falso, todo es verdad, pero no ha sido eso: ¡Ha sido mucho mejor que todo eso!

Cuando hace unas semanas nos propusieron acudir a un "Encuentro Guadalupano" nos apuntamos sin pensarlo dos veces. Nos habían hablado de ellos y nos parecía interesante. Intentamos vaciar nuestra mente de estereotipos previos y acudimos a dejarnos sorprender. Es posible que este punto de partida, como en tantas cosas, sea fundamental.
Han sido dos días intensos, cargados de Gracia de Dios para todos los asistentes. Algunas de esas "gracias" ya empiezan a fructificar y otras, seguro, lo irán haciendo con el paso del tiempo.
El tema central ha sido la "Vocación al Amor". No quiero entrar en detalles sobre los distintos contenidos de las charlas que tan maravillosamente nos han dado las Hermanas Guadalupanas. Solamente incidiré en lo que, a mi juicio, ha sido esencial durante todo el encuentro: la presencia real de Cristo en medio de nosotros.
Comenzamos el encuentro con una adoración al Santísimo Sacramento que ha presidido, en la capilla, casi todas las horas. Hemos celebrado la Eucaristía el sábado y el domingo. Hemos rezado juntos, en familia o solos. Hemos leído la Palabra de Dios. Hemos compartido experiencias. Hemos jugado con nuestros hijos y nos hemos divertido.
También ha habido momentos románticos especiales para los matrimonios y otros momentos -no menos especiales- para aquellos que se sienten llamados al matrimonio.

Ha sido estupenda la "cita romántica" a las tres de la madrugada, en la capilla, mi mujer y yo solos con Él. Una hora de silencio, escuchándole sólo a Él, solos los dos con Él. Fue tan maravilloso que repetimos la segunda noche.
¡Cuánto se aprende una hora ante el Señor! En el silencio, cogidos de la mano y mirándole a Él. Viendo nuestra pequeñez, que sin él no somos nada y que todo lo que somos es gracias a Él.

En este tiempo en que surgen tantos problemas en los matrimonios: separaciones, divorcios, familias desestructuradas... Tanto sufrimiento... Creo que hemos perdido de vista lo esencial del sacramento que hemos recibido, el Amor. Para que podamos amarnos hay que dejar que Él que es Amor habite en medio de nuestra unión.
La Iglesia nos enseña cómo vivir la sexualidad en el matrimonio y nos habla de que todo acto sexual debe ser "unitivo" y "creativo". No creo corregir al Magisterio de la Iglesia si me atrevo a decir que no sólo los actos sexuales, sino que todo acto realizado en el matrimonio debe tener su aspecto unitivo y su aspecto creativo. ¿Qué quiero decir? Que en el matrimonio tenemos que aprender a hacer las cosas juntos, unidos, en comunión. Desde los más pequeños detalles: pasear, ir de compras, ver una película, tomar un café, ver el partido de fútbol, hacer la comida o cambiar pañales. ¿Y esto es creativo? Por supuesto que sí, creativo en el sentido de que engendra nueva vida en cada uno de los cónyuges, porque existe la donación, es decir, tienes que perder un poco de ti para acompañar a tu mujer de compras o ella tiene que perder un poco de sí  para sentarse a ver el partido contigo.
Estoy convencido de que esta forma de vida facilita también vivir la sexualidad bajo esos dos aspectos: unitivo y creativo. No creo que sea fácil, ni mucho menos, pero a nosotros estas dos "citas románticas" a las 3,00 AM nos han ayudado bastante.
El domingo, durante la Eucaristía hemos renovado las promesas matrimoniales, con las manos entrelazadas sosteniendo un crucifijo y un rosario. ¡Qué importante es esto! Tener siempre presente que Cristo ha vencido a la muerte, que ha pagado ya por nuestras culpas, que todos nuestros pecados están perdonados en la cruz y que no se ha quedado ahí, sino que Dios lo ha resucitado, que la muerte ha sido vencida.
Y la Virgen María, siempre atenta a nuestras necesidades. Auténtica Madre que nos cuida y nos protege.

lunes, 31 de octubre de 2011

Romper la "barrera del sonido" de la finitud.

En esta víspera de la festividad de todos los Santos me ha parecido oportuno recordar el tema de los "novísimos". Gracias a la homilía que escuché ayer al sacerdote que presidió la Eucaristía a la que asistí, he acudido a una de las preguntas, y su respuesta, del libro "Luz del Mundo" del Papa Benedicto XVI (Una conversación con Peter Seewald).
En su discurso de Lisboa declaró usted que una tarea primordial de la Iglesia consiste en hacer a los hombres capaces de "mirar más allá de las cosas penúltimas y ponerse a la búsqueda de las últimas". La doctrina de las "cosas últimas", de los "novísimos", es un contenido central de la fe. Ella trata temas como el infierno, el purgatorio, el anticristo, la persecución de la Iglesia en el tiempo final, la segunda venida de Cristo y el juicio final. ¿por qué reina en el anuncio un silencio tan llamativo sobre los temas escatológicos, que, a diferencia de ciertos tópicos internos constantes de la Iglesia, son realmente de índole existencial e incumben a todo el mundo?

Ésa es una cuestión muy seria. Nuestra predicación, nuestro anuncio está orientado realmente de forma unilateral hacia la plasmación de un mundo mejor, mientras que el mundo realmente mejor casi no se menciona ya. Aquí tenemos que hacer un examen de conciencia. Por supuesto, se intenta salir al encuentro de los oyentes, decirles aquello que se halla dentro de su horizonte. Pero nuestra tarea es al mismo tiempo abrir ese horizonte, ampliarlo y mirar hacia lo último.
Estas cosas son arduas para los hombres de hoy. Les parecen irreales. En lugar de ellas quisieran respuestas concretas para el ahora, para las vicisitudes de la vida cotidiana. Pero tales respuestas siguen siendo incompletas si no permiten sentir y reconocer también por dentro que yo voy más allá de esta vida material, que existe el juicio, que existen la gracia y la eternidad. En ese sentido debemos encontrar también palabras y modalidades nuevas para hacer posible al hombre romper la "barrera del sonido" de la finitud.

jueves, 6 de octubre de 2011

Presentación del libro "¿Qué hace una chica como tú en un sitio como éste?"

Esta tarde, a las ocho, Jesús García presenta su libro "¿Qué hace una chica como tú en un sitio como éste?", será en el Colegio Fundación Caldeiro de Madrid. Os adelanto diez preguntas y sus respuestas que podéis leer en este libro:

¿Qué es la comunión?
La comunión es el Señor dentro de ti. El mayor gesto de amor que el Señor tiene para con nosotros. Es el sentimiento de sentirte amada hecho carne. Es hacer tangible por la fe el sentimiento de amor.

¿Qué tiene de especial el Señor?
Que es amor. La experiencia de Dios es el amor. Yo antes no sabía lo que era el amor. Yo vivía el amor de mis padres, de mis hermanos y de mis amigos, pero todo el amor que te pueda dar un ser humano nunca será perfecto, como ansía tu corazón. El Señor te da un amor perfecto.

¿Rezabas o simplemente estabas?
Me sentaba frente al Sagrario y, sencillamente, estaba allí. Yo estaba callada; estaba con Él. Me parecía que Él me había estado esperando todo el día, que por eso estaba ahí, en la Eucaristía.

¿Qué es experimentar a Cristo?
Yo lo que sentí fue todo su amor. Es decir, yo me sentí amada totalmente, absolutamente amada por Cristo, que es el amor absoluto. Sentí que un amor absoluto me llenaba... Interpreté que tenía que vivir de este amor, en el que todo lo demás sobra, debía dejarme hacer. Cuando me sentí totalmente amada por Cristo, todo cambió.

¿De dónde sacáis las fuerzas?
De la oración. Sin la oración no tendríamos la fuerza para la acción según Dios quiere.

¿Qué es la Eucaristía?
Un encuentro con Cristo, personal, único. Una conversión a Él. Es Cristo que me invita a una entrega total, partiendo de su total entrega. Es la mayor experiencia de amor que puede vivir un hombre y te compromete a eso, a amar totalmente. Es Cristo que se hace asequible a tu cuerpo para vivir la intimidad más íntima que se puede dar: la Comunión.

Y con Jesús, ¿se puede hablar?
¡Por supuesto! En el Sagrario ocurre algo mejor que ante una imagen. Ahí delante no tenemos una imagen suya, sino que es Él mismo el que está ahí. Es curioso, porque en la Eucaristía, sin tener su imagen, sin verle representado, no solo podemos hablar de corazón a corazón, sino cara a cara, porque aunque no le veamos representado, sí que está realmente.

¿Dónde radica la seguridad de que ese era tu lugar?
En la experiencia de aquel Sábado Santo, corroborada durante mucho tiempo en mis ratos de Adoración Eucarística. La Adoración era lo que me mantenía, porque ante el Señor, delante del Sagrario sólo estáis Dios y tú, y lo demás no importa nada. Solos Él y yo.

¿Qué era lo que te atraía de Jesús?
Creo que dos cosas. Una de ellas el ver que es una persona viva, y después, ver que esa persona viva era Dios. Cuando empiezo a conocer a esa persona viva que es Dios, me revela que, aun siendo Dios, necesita también de mí, y entonces eso te atrae más todavía: ver que siendo Dios omnipotente y todopoderoso que se basta él solo para todo, mendiga tu amor. Eso es lo más impresionante.

¿Merece la pena esta vida?
¡Hombre, claro que la merece! No tiene ni punto de comparación darle tu vida a Dios con nada más. Yo soy muy feliz, y no envidio nada de nadie de fuera. Es una gracia de Dios, lo sé. La vocación y la perseverancia. Son dos gracias que me ha dado Dios.

Cada una de las preguntas y respuestas corresponden a una de las celdas de este "Monasterio de papel". Estas diez mujeres no se conocen de nada, no se han visto nunca, son de distintas edades, de distintas procedencias, de distintas clases sociales incluso.
Estaréis de acuerdo conmigo en que podría tratarse de una entrevista a una única persona, y esto es lo curioso porque lo que les une es UNA ÚNICA PERSONA: CRISTO, su esposo.

domingo, 18 de septiembre de 2011

JMJ. Voluntariado con los checos.

Recién llegado de nuestra peregrinación a Medjugorje me informé de que mi voluntariado era en un colegio de Madrid, con algunos hermanos más de mi comunidad, colaborando con un grupo de peregrinos checos a que su estancia en Madrid durante la JMJ fuese lo más agradable posible.
Este ha sido otro de los grandes regalos que Dios nos ha concedido este verano: compartir esa semana con personas a las que no conocía de nada y la confirmación - una vez más - de que la Iglesia Católica es MUY GRANDE.
Todo un ejemplo de orden y organización estos peregrinos checos. La verdad sea dicha, al principio nos asustaron cuando les vimos descargar de sus autocares tanto material: capilla ambulante, hospital de campaña, instrumentos musicales de todo tipo, etc.
Convirtieron el colegio en una gran parroquia para todos los peregrinos checos que estaban en Madrid. Tenían su propio servicio de información, traductores, médicos, servicio de limpieza, distribución de comida, etc.
No han dado ningún problema a los vecinos que incluso  nos han felicitado a los voluntarios, tanto que nos llegaron a ofrecer las piscinas de sus comunidades de vecinos para que las usaran.
No he contado aún que en total hemos acogido a 700 peregrinos en el colegio de los 1.300 que dependían de este grupo, el resto se han repartido en otros dos colegios.
Hemos compartido con ellos mucho tiempo, charlas traducidas con los intérpretes que ellos traían, bromas, cantos, celebraciones... pero sobre todo, hemos compartido la FE, sin quererlo.
Su jornada comenzaba muy temprano, a las siete de la mañana ya empezaban a ducharse y tomar desayunos para irse a recorrer la ciudad.
Una de las escenas más impresionantes era verles regresar, a partir de las ocho de la tarde, cansados y cargados con sus mochilas y, olvidándose de todo, postrarse en el patio del colegio para adorar al Santísimo Sacramento durante una hora. Era algo especial, con meditaciones de los sacerdotes, oración en silencio y cantos. Nosotros no entendíamos nada de lo que decían ni cantaban, pero no hacía falta, sólo queríamos postrarnos de rodillas junto a aquellos jóvenes checos para adorar lo mismo: un Dios que ha querido quedarse con nosotros a través de la Eucaristía.
Entre todos los peregrinos que han pasado por nuestro colegio hay muchas historias impresionantes, quiero destacar la de uno muy especial, se trata de un joven que ha hecho todo el recorrido desde Praga a Madrid en un "patinete". Se trataba de un artilugio parecido a una bicicleta pero sin sillín ni pedales. El funcionamiento consistía en impulsarlo con los pies, como un patinete y disponía de frenos para ambas ruedas en el manillar. Durante 28 días este peregrino ha recorrido los 2.800 Km. de distancia. Cuando le pregunté de dónde sacaba la fuerza para poder impulsar su "invento" durante tantos días y tantos kilómetros me mostró un rosario que llevaba en el bolsillo y me señaló a la capilla en la que había un sagrario.
Una de las noches nos sorprendió ver la despedida de varias parejas de jóvenes al regresar al colegio. Ambos se impartían la bendición haciendo la señal de la cruz sobre la frente del otro y luego se daban un abrazo antes de separarse para ir a dormir cada uno a su zona.
Sorprende ver como el cristianismo ha sobrevivido durante tantos años en un país como la República Checa a pesar de la represión comunista.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

MEĐUJOVEN’ 2011 (Apoteosis final)

Tal como os anunciaba en el post de ayer. El festival de jóvenes también tuvo su final. La tarde del viernes fue similar a las otras tardes: testimonios, cantos, rosario, eucaristía y adoración. Cuando acaba todo, la orquesta y el coro de jóvenes continúan tocando canciones hasta casi la medianoche y todo el mundo danza de forma alegre en una increíble comunión de banderas, idiomas y signos.
Es una multitud alegre que no para de cantar, saltar, bailar (cada uno hace lo que puede). Todos se mezclan, sin importar nacionalidades, lenguas, grupos, etc.
Pero no es este el final del Festival. La gente se retira a cenar y a descansar un rato porque hay una convocatoria final para todo el que quiera y pueda acudir. Ésta consiste en subir al Kriçevac a las tres de la madrugada rezando el rosario hasta la cumbre, de forma organizada -más o menos- para celebrar en la cumbre una Eucaristía solemne que hará coincidir el amanecer con el momento de la Consagración. Es toda una apoteosis para culminar la semana del Festival.
Nosotros no hemos subido esta vez, pero sí que ha habido algunos peregrinos de nuestro grupo que lo han hecho y nos han contado lo impresionante que es vivir esta "Gran Fiesta" del nacimiento en el "Nuevo Día" en la cima del Kriçevac, a los pies de la Cruz; viendo el paso de las "tinieblas" de la noche a la Luz. Y, sobre todo, vivirlo con Él, haciéndose uno con Él.
Luego de vuelta a las pensiones a reponer fuerzas y descansar un poco. La tarde ha quedado para hacer las últimas compras y traer algún recuerdo a la familia.
Nosotros también nos hemos traído nuestro particular recuerdo este año. Teníamos miedo de traerla la vez anterior en avión; pero ahora sí, como el viaje era en autocar, hemos pedido que nos la envolvieran bien y la hemos colocado con cuidado en la bodega para que no sufriera golpes. Confieso que he tardado una semana en abrir la caja, en parte por miedo a ver algún desperfecto y también porque he tenido que buscarle ubicación. Finalmente hemos sacado a nuestra "Gospa", intacta, y la hemos puesto presidiendo nuestro salón. Al lado tiene una Biblia, agua bendita, un cirio encendido, flores, la "copa de la bendición", un candelabro de siete brazos, el icono de la Virgen de Kiko Argüello, la "Bella Pastora" de las "Iesu Communio", la cruz de San Damián, un crucifijo y algunos detalles más. Todos tienen un significado importante para nosotros y nuestra familia y los hemos ido recopilando en distintos momentos de nuestra vida. Es nuestro "altar".

Durante dos semanas os he ido contando algunos detalles de lo que ha sido nuestro Festival de la Juventud de Međugorje 2011. Hay muchísimas más cosas que contar de esta semana, pero he intentado que con unos detalles de momentos puntuales hayáis tenido acceso a participar, de alguna manera, del Festival. Si os ha gustado, os invito a vivirlo en directo el próximo año. Y si os he aburrido con esta docena de relatos, os pido disculpas. Sólo he querido "dar gratis lo que gratis he recibido".

Que Dios os bendiga y la "Gospa" os abrace.

martes, 6 de septiembre de 2011

MEĐUJOVEN’2011 (Día de excursión)

El viernes 5 de agosto hemos vuelto a los autocares para recorrer un puñado de kilómetros hasta un pueblecito cercano, Tihaljina. En este pueblo hay una parroquia a la que fue enviado el Padre Jozo Zovko durante algunos años después de las primeras apariciones en Međugorje.
En el interior del templo se encuentra una de las imágenes más conocidas y veneradas de la Virgen María. Ha servido de imagen para Radio María y es venerada como "la Reina de la Paz".
Es habitual fotografiarse sujetando las manos extendidas de la Virgen. Esta vez la imagen estaba recién restaurada y lucía muy limpia. Recuerdo que en mi anterior visita las manos estaban ennegrecidas por el roce de los peregrinos.
La historia de la imagen es muy particular y quizás el motivo de que sea tan venerada. Esta imagen es un regalo de peregrinos italianos al Padre Jozo cuando estaba al frente de la parroquia. La imagen tardó varios años en llegar a su destino porque los gobernantes comunistas impedían su viaje por Bosnia y la tuvieron, incluso, requisada. Finalmente consiguió llegar intacta al lugar donde ahora se venera ante la alegría de los parroquianos.
En la puerta de la parroquia hay un cuadro con las fotografías de todos los mártires franciscanos de la represión comunista, sesenta y seis en total.
Aquí hemos celebrado la Eucaristía a primera hora y luego hemos disfrutado en los jardines del exterior con el testimonio del matrimonio que ya os comenté en un post anterior.
Luego hemos vuelto a nuestros autobuses para ir a un lugar cercano, las cataratas Kravica. Ha sido un momento de relajación para todos, especialmente los jóvenes y los niños. Nos hemos dado un baño refrescante contemplando las maravillas que el Señor ha hecho en su estupenda Creación.
El lugar está plagado de cascadas que confluyen en un lago circular. Hay alguna cueva detrás de las cascadas a las que, con cuidado, se puede acceder a pie. Es un sitio sorprendente porque nada hace imaginar que algo tan espectacular se pueda esconder allí. Hasta que no te acercas al mirador situado junto al parking no puedes contemplar nada del maravilloso sitio.
Los más atrevidos han escalado las resbaladizas rocas hasta la cima de las cascadas. Otros han practicado saltos hacia una de las pozas naturales que había en el lugar. Ha sido otra forma de compartir la alegría que Dios nos ha regalado en esta peregrinación. Algunos han venido sin bañador y otros les han prestado el suyo un rato para que también pudieran darse un chapuzón.
También ha sido una jornada preciosa, y esto ¡sólo por la mañana! la tarde ha quedado para la clausura del Festival, pero eso os lo contaré otro día.

sábado, 3 de septiembre de 2011

MEĐUJOVEN’ 2011 (Comunitá Cenacolo)

El jueves estuvo dedicado a los testimonios de los hermanos de la "Comunidad Cenáculo". Desde primeras horas fueron pasando por el atril de la explanada una multitud de jóvenes (chicos y chicas) que testimoniaban la historia de salvación que Dios había hecho con ellos. Entre testimonio y testimonio han amenizado la mañana con sus cantos y coreografías.
Este año también les hemos visitado en su casa. Como siempre, nos han atendido dos hermanos en una de sus carpas, donde nos han dado su testimonio. Uno de ellos era español, adulto, de unos cincuenta años; el otro un joven brasileño de 20 años.
En una hora, aproximadamente, nos han contado cómo viven en la comunidad, la historia de la misma y la actualidad de la inauguración de su casa en España, más concretamente en Cataluña.
El primero de ellos nos ha relatado toda su vida de forma muy rápida y amena. Un artista de la canción y la guitarra que emigró a París para vivir allí un estilo de vida bohemio. Sin embargo el alcoholismo fue consumiendo su vida hasta desear la muerte. Conoció la Comunidad Cenáculo a través de sus hermanos e ingresó en ella no hace mucho tiempo. Desde entonces no ha vuelto a probar el alcohol. Ha descubierto el Amor de Dios en su vida y lo ha abrazado.
El segundo ingresó en la Comunidad en Brasil siendo un niño. Un niño de la calle, rescatado por la Comunidad. También ha descubierto una nueva familia que le ha enseñado a perdonar.
En otro momento de la peregrinación hemos tenido la fortuna de escuchar el precioso testimonio de un matrimonio joven formado por un serbio y una canaria. El era hermano de la Comunidad Cenáculo y ella una peregrina en Međugorje. Una larga historia de cómo Dios es quien lleva nuestra vida y tiene preparado un proyecto de Amor para cada uno de nosotros. En una visita similar a la que os he contado antes, él daba su testimonio y ella lo escuchaba. Entre ambos surgió algo que los dos sabían pero que con casi 4.000 km. de distancia era una utopía. El Señor se ha ocupado de acortar las distancias y de vencer muchas dificultades para que hoy puedan estar casados.
En esta Comunidad el método que utilizan para recuperar a estos hermanos que vienen de las drogas, el alcohol, el sexo, la ludopatía, niños abandonados en las calles, etc. es un método muy sencillo basado en dos cosas: ORACIÓN y TRABAJO. Nada más. No utilizan ninguna medicina. Tienen prohibido el ingreso de médicos en su Comunidad. Lo más importante es que su porcentaje de éxito está en torno al 85%, muy por encima del de otras asociaciones que se dedican a fines similares con métodos distintos.
Hay una figura muy importante dentro de la Comunidad que es el "ángel de la guarda", cuando ingresa un hermano nuevo, otro -con más experiencia- se hace su ángel durante el período inicial y lo acompaña las 24 horas del día.
Su jornada empieza con el rezo del rosario de la alegría (misterios gozosos) y a lo largo del día rezan también los otros misterios. Tienen Eucaristía todos los días. También tienen tiempo de Adoración Eucarística, voluntario. Si no quieren asistir a la Adoración, pues siguen trabajando. Tiene casas independientes para hombres y mujeres. En algunos casos han surgido matrimonios entre ellos que han dado lugar a familias "del Cenáculo".
Realizan trabajos muy diversos: albañiles, cerrajeros, carpinteros, jardineros, pintores, fontaneros, etc. Pero también son actores, cantantes y bailarines en sus espectáculos. Este año hemos podido disfrutar de uno de ellos ("Credo") en la noche del jueves en la parte posterior de la explanada. Es fantástico. Basados en el texto del Credo hacen un recorrido por los principales momentos del evangelio con danzas y canciones. Todo lo hacen ellos, la música, la letra, la coreografía, el escenario, el vesturario...
Durante la JMJ de Madrid han representado tres noches este espectáculo en el Parque Enrique Tierno Galván con gran afluencia de público.

NOTA: Al principio tenéis un enlace a la página de esta Comunidad.

martes, 30 de agosto de 2011

MEĐUJOVEN’ 2011 (¡Vaya programa!)

Antes de llegar a Međugorje, en los autobuses, se explicó cuál era el Programa del Festival de Jóvenes de Medjugorje 2011. Uno de los niños dijo: "¡Qué bien! ¡Vamos a un festival!"
Os invito a que en el enlace anterior veáis el programa de dicho festival. Con pequeñas variaciones, todos los días son prácticamente idénticos: testimonios, cantos, rosario, misa y adoración.
A los peregrinos que acudimos a este Festival de Jóvenes se nos invita a unirnos a este programa libremente. Es decir: puedes unirte a él en el momento que creas oportuno. También puedes acercarte a confesar en cualquier momento del día o subir a alguno de los montes. Otra opción es visitar alguna de las comunidades religiosas que han surgido en torno a Međugorje. Pero el programa de actos de la parroquia es este y a lo que varias decenas de miles de peregrinos acuden cada año es a eso, al Festival de Jóvenes.
Insisto en que leáis el programa detenidamente. ¿Os parece atractivo? En caso afirmativo, que sería raro, ¿No se puede hacer esto mismo sin ir a un lugar que está a casi 3.000 km.? Claro que sí, claro que se puede rezar el rosario, ir a misa y adorar al Santísimo sin necesidad de hacer 3.000 km. hasta un pueblo perdido entre las montañas de Bosnia y Herzegovina. Incluso se pueden escuchar algunos testimonios de conversiones impresionantes más cerca.
Entonces, ¿Qué mueve a toda esta gente -unos 60.000 peregrinos este año en el Festival- a peregrinar a este lugar? Podríamos preguntarles a ellos, a los peregrinos, y escucharíamos respuestas muy similares: "No lo sé, pero tienes que ir".
Y es que lo que ocurre en este lugar es "inefable". Creo que no hay palabras capaces de describir tanta Gracia como se derrama en este lugar. Y la forma como se reciben todas estas gracias es esta: testimonios, oración, rosario, misa y adoración.
Esto te lleva a la conversión y al sacramento de la confesión y también al acercamiento a la Palabra de Dios. Los testimonios que se pueden escuchar durante la mañana y parte de la tarde son una muestra de la veracidad de lo que os digo. Las Eucaristías con sus cantos y bailes entre una multitud multicolor y de lo más variopinta con las banderas de sus países, algunas de procedencia muy lejana.

Todos los días acaban con una multitud arrodillada ante el Santísimo Sacramento durante una hora aproximadamente.
Y todo el día ha sido una preparación para esto, para celebrar primero la Eucaristía y hacerte uno con Él y luego poder adorar al Amor de los amores. ¡Vaya programa! ¿o no?
Al regreso de Međugorje, los peregrinos sentimos la necesidad de prolongar este programa todos los días. Doy fe de que muchos así lo intentan hacer. Y también doy fe de que este programa es capaz de transformar la vida.

viernes, 26 de agosto de 2011

MEĐUJOVEN’ 2011 (La gente de Međugorje)

Hay una frase que repiten todos los peregrinos cuando vuelven de Međugorje: "Tienes que ir".
Cuando contamos nuestros testimonios, además de esta frase, solemos coincidir en que es un lugar en el que se da una Gracia especial que lo contagia todo, principalmente a sus habitantes.
Os voy a contar varias anécdotas para intentar explicar un poco mejor esto.
El día 2 de agosto programamos subir al Monte de las Apariciones muy temprano, para ello habíamos previsto desayunar muy pronto. En nuestra pensión estábamos alojados fundamentalmente matrimonios y familias con niños pequeños. Las familias se organizaron para que alguien se quedase en la pensión con los niños y poder ir los demás al Podbro. Esto implicaba que deberíamos desayunar a dos horas distintas y algunos muy pronto.
Le planteamos a la señora que regentaba la pensión esta posibilidad y su respuesta nos dejó a todos descolocados: ¿A qué horas queréis que os sirva los desayunos? Le propusimos dos horas distintas que eran las que mejor se adaptaban a nuestras necesidades y ella, junto con sus hijos, lo tuvo todo dispuesto a ambas horas.
Después de las comidas nos servían café o infusiones. Uno de los días estábamos compartiendo nuestras experiencias mientras uno de los hijos de la regente de la pensión tomaba nota de lo que queríamos tomar. Estábamos al borde de la impertinencia. El joven no mostró su disgusto en ningún momento, ni un mal gesto. Se retiró discretamente y esperó a que nos aclarásemos para volver y tomar nota de lo que queríamos. A todos nos llamó la atención.

Uno de los peregrinos sufrió un esguince en un tobillo. Habíamos quedado en ir a visitar a los hermanos de la Comunidad Cenáculo que se encuentra a una media hora de la parroquia caminando por senderos entre viñas. Este hermano caminaba acompañado por un matrimonio por una de las calles de salida de Međugorje cuando un taxista paró al verle caminar ayudado por una muleta y le ofreció llevarle gratis hasta donde tuviera que ir, pero no sólo a él, también al matrimonio que le acompañaba. Ante la insistencia del taxista tuvieron que acceder a su ofrecimiento.
Las pensiones de Međugorje me recuerdan a las casas del pueblo de mis antepasados porque siempre tienen las puertas abiertas. En los pasillos de las habitaciones nos dejan armarios abiertos para que renovemos la ropa de cama o las toallas si lo necesitamos. También tienen lavadoras y tendederos a nuestra disposición para poder hacer la colada (tened en cuenta que son 15 días de peregrinación en agosto). Incluso dejan abierto el comedor con frutas y lo necesario para prepararte un infusión en cualquier momento.
Cuando estuvimos allí en la nochevieja pasada sufrimos un leve accidente en una de las furgonetas alquiladas cuya consecuencia fue la rotura de la luna de la puerta deslizante lateral. El gerente de aquella pensión, en nuestra ausencia fue a comprar todo lo necesario para solucionar el problema: un trozo de plástico rígido azul, cinta americana, etc. Estaba esperándonos a nuestro regreso de la corta excursión de ese día, con la aspiradora en la mano para hacer la reparación y ocuparse de la limpieza de los cristales. Le pidió las llaves al conductor y le dijo que no se preocupase y se fuese a dormir la siesta.
¿Por qué esta gente es así? No lo sé, pero con los peregrinos con los que he hablado han percibido lo mismo que yo.
Desde hace 30 años, 6 jóvenes dicen que en este lugar se les aparece la Virgen. En los establecimientos de este pequeño pueblo se escucha una única emisora que trasmite los actos que se celebran en la parroquia. Si hay Eucaristía, la Eucaristía; si están rezando el rosario, pues se reza el rosario; si están adorando, pues adoración. Quizás esta "rutina" diaria sea capaz de transformar a las personas...

lunes, 11 de julio de 2011

Homilía de bodas

No conocía personalmente a D. Jesús Higueras. He visitado varias veces su parroquia de Santa María de Caná en Pozuelo de Alarcón, pero nunca he coincidido con él. También he leído alguno de sus libros y he visto alguno de sus programas en televisión. Me consta que, incluso, tenemos algún amigo común.
Admiro sus comentarios y también algunos de sus textos. Tanta admiración tenía que dar en que coincidiéramos más pronto que tarde.
El encuentro tuvo lugar ayer, inesperadamente por mi parte, en el convento de las Hermanas Iesu Communio, como no podía ser de otra manera.
Fue en la celebración de iniciación a la Vida Consagrada de una hermana feligresa de su parroquia de Caná.
Presidió la celebración D. Jesús y me sedujo con su homilía.
Previamente en el locutorio les confesó públicamente que "no tengo ninguna envidia de vosotras, porque yo también estoy enamorado de Él".
No llevaba nada escrito, solamente un reloj en la mano para marcarle el tiempo que consumía y evitar que le sacáramos "los tres pañuelos blancos" para "devolverle al corral". No necesita papeles para hablar de lo que Dios ha grabado en su corazón, ni para explicar lo que siente al contemplar a personas enamoradas, "enfermas de amor".
Nos ha regalado una preciosa "homilía de bodas" que intentaré resumir en estas líneas o, al menos, exponer lo que yo entendí de ella mezclado con mis propias impresiones (es inevitable).
Ha centrado todo su discurso en la vocación al AMOR, sí, al AMOR con mayúsculas. "Todos estamos llamados a la esponsalidad y a la fecundidad". Unos esta esponsalidad la culminan en el sacramento del matrimonio y la fecundidad en la paternidad de sus hijos. A otros esta esponsalidad les lleva a consagrar su vida al Amado para ser "padres" ó "madres" de tantos... Lo que no es ninguna vocación es "la soltería" (como me acuerdo de José Antonio Carmona, mi querido catequista). No se puede vivir sin unir tu vida con la de alguien ó "Alguien" con el que hacerte "una sola carne".
Para explicar esta vocación al AMOR ha recorrido tres palabras claves:
  • RESPETO: "Es el cimiento sobre el que se tiene que asentar toda relación de amor". No ha hablado del respeto mutuo, sino del respeto al otro. Para llegar a este respeto hay que ser consciente de quién es ese otro. Ese otro es Dios, el mismo Dios que te conoce desde antes de tu nacimiento y que, desde entonces, te ha estado cuidando. Él sí que te respeta, tanto que te regala la libertad, porque te ama. ¿Por qué no le respetamos nosotros a él?... ¡Cuántas veces pretendemos que haga nuestra voluntad, incluso en nuestras oraciones! ¡Cuántas veces queremos amoldarle a nuestro gusto!
Si trasladamos esto a nuestra relación con el prójimo, no hay que cambiar ni una sola letra. ¡¡¿¿cómo?!! Sí, ni una sola letra. ¿Por qué? Pues porque "el otro es Cristo". En el matrimonio esto debe ser el cimiento de la relación esponsal. "Dos que se hacen una sola carne, en Cristo". Ya escribí otro "post" hablando de lo difícil que es ver a Cristo en el otro, pero sí es cierto que cuando Él te lo concede todo es distinto.
  • COMUNICACIÓN: "El amor crece en la comunicación". El Padre Higueras ha preguntado a los presentes: ¿Cuál es el primer mandamiento? La gran mayoría ha respondido: "Amarás a Dios sobre todas las cosas". ¡¡¡NO!!! ha dicho D. Jesús y alguna hermana postulante ha dado con la respuesta correcta: "Shemá Israel, Adonai Elohenu, Adonai Ehad" Es decir: ESCUCHA ISRAEL, el Señor es nuestro Dios, el Señor es uno.
La clave para el crecimiento en el Amor es la escucha. Escuchar. En nuestro mundo es complicado porque lo que queremos es que se nos escuche a nosotros. ¿Qué es lo que tenemos que escuchar? Como dice  el salmo invitatorio: "Si hoy escucháis su voz, no endurezcáis el corazón". Y ¿Cuál es su voz? La del Cantar de los Cantares: "La voz de mi amado, helo aquí que viene saltando por los montes... Empieza a hablar mi amado y me dice: ¡Levántate, amada mía. Levántate, hermosa mía y vente!" Más adelante dice el mismo Cantar de los Cantares: "si alguien escucha mi voz y me abre, entraré y cenaremos juntos".
Y esa voz no está lejos de nosotros, está en el otro, está también en el Sagrario, está en la Palabra de Dios, está en tantos acontecimientos que nos hablan cada día. Sólo hay que ESCUCHAR.
  • PERDÓN: "Es la culminación de toda relación de AMOR". Porque el amor con el que Dios nos ha creado no se llama solidaridad, ni siquiera comprensión, son "entrañas de misericordia". Esta misericordia se muestra muy bien en la parábola del hijo pródigo que todos conocemos. Una misericordia que todo lo hace nuevo.
Ni siquiera se trata de que Dios olvide lo que perdona. No es eso. Él ha cargado con nuestras culpas una vez por todas para que no tengamos que padecer más. No toma cuentas de nuestros delitos sino que nos recrea haciéndonos nuevos hijos de Dios por su misericordia.

Y ¿Cuál es la escuela de este Amor? La cruz. La verdadera escuela de esta relación de amor es la cruz. Mirar a Cristo en su pasión. En la Eucaristía en que acontece este milagro de amor. Que todo un Dios se hace hombre y entrega hasta la última gota de su sangre por amor. Y cuando ya ha entregado todo su ser, nos entrega a su Madre. Pero tampoco se conforma con esto sino que abre su costado para que de él nazca la Iglesia.
Dice la Madre Teresa de Calcuta: "Amar y amar hasta que te duela". Como Cristo en la cruz. Con su cabeza coronada de espinas, con las manos y los pies sujetos por los clavos y el costado traspasado por una lanza. Esta es la "señal del cristiano" sin quitarle ningún elemento. La cabeza, sede de la razón, coronada de espinas porque "¿De qué te sirve tener razón si no amas a tu hermano?". Las manos y los pies, manifestación de "nuestras fuerzas", clavados a la cruz para no poder resistirnos al hermano. El costado, junto al corazón donde guardamos nuestros afectos y nuestros intereses, atravesado por la lanza para que nada antepongamos al amor al prójimo.
En la Iglesia, guiados por María es donde tenemos que alimentar este Amor.
No sé si han sido 25 ó 30 minutos de "faena" pero a nadie se le ha ocurrido sacar el "pañuelo blanco" para darle el pertinente aviso.

Gracias, D. Jesús Higueras, ha sido un placer compartir esta tarde con usted. Espero que nos encontremos más veces.